El modelo HD3000 de Delphi está diseñado para simplificar la diagnosis de averías en los sistemas de combustible de alta presión actuales y de próxima generación, tanto para gasolina como diésel. Así, el kit de diagnosis para alta presión permite que el equipo técnico realice una diagnosis en vehículos con cualquier sistema de inyección de combustible moderno (common rail, GDi, EUI y EUP), "con una sola herramienta y a un precio asequible", destaca la compañía.

“El kit patentado HD3000 permite realizar una diagnosis de las averías en los sistemas de combustible de alta presión en cualquier categoría de vehículos, desde vehículos ligeros de gasolina hasta vehículos pesados diésel, por lo que brinda nuevas oportunidades para realizar reparaciones a los talleres diésel”, ha declarado Alex Ashmore, presidente de Delphi Product & Service Solutions. “Reduce significativamente la inversión que se necesita para abordar este tipo de reparaciones, con la tranquilidad de un rendimiento de confianza y de uno de los proveedores más destacados en cuanto a tecnologías para sistemas de combustible en equipo original”.

Al combinar seguridad, flexibilidad y capacidad para presiones muy elevadas, permite que los técnicos configuren y controlen, de forma electrónica y segura, cualquier toma de presión de un motor hasta los 3000 bar. De este modo, pueden estudiar todo el rango de presiones y analizar el rendimiento del sistema de inyección de combustible.

El kit HD3000 de Delphi, compuesto por los dispositivos mecánicos y eléctricos clave que se necesitan para confirmar una avería de alta presión y localizar su causa, incorpora ocho rutinas de pruebas exclusivas, incluida la posibilidad de comprobar la capacidad de las bombas en el arranque y a ralentí, de analizar la fuga en sobrante del inyector a diversas presiones y de llevar a cabo una prueba de fugas HPV en el vehículo. También puede realizar un procedimiento de limpieza para eliminar las lacas de la IVM y recuperar sus especificaciones para equipo original.

Todo esto es posible sin modificar ningún parámetro de la unidad de control del motor (ECU), desmontar el sistema de inyección de combustible ni tener que realizar un recorrido de prueba con el vehículo. Ésto permite, según Delphi, que los técnicos y los talleres ahorren un tiempo valioso y la rotación de los servicios sea más rápida.