El RACC informó recientemente que invertirá un total de 16 millones de euros durante los próximos cuatro años en la transformación digital del grupo.

El reto incluye la adaptación a coche digital, ofrecer todos los servicios que requieran los vehículos conectados a la red y su vinculación al hogar, ya que en los próximos años se espera un desarrollo importante en el denominado Internet de las Cosas.

Cambiará asimismo la conectividad de los objetos que usamos de forma diaria, que se podrán controlar de forma remota y recogerán mucho más información para poder ser más eficientes. Por ejemplo, se calcularán previamente los trayectos para evitar los atascos o localizar una plaza de aparcamiento.

También se pone el acento en convertir la compañía en un grupo de “servicios globales” que cubra las necesidades de peatones, ciclistas o usuarios de transportes públicos.

Esta es la nueva realidad con se espera en los próximos años y el RACC quiere estar allí con la mejor cartera de servicios para sus 820.000 socios, una cifra que se ha consolidado tras el envite de la crisis.