Limas, cinceles, taladros, navajas,... La empresa comercializó estos y otros productos de metal en su año de fundación en 1844. Johann Daniel Bilstein y su hijo Ferdinand Daniel, que dio nombre a la empresa, eran los responsables en aquellos días y tenían una gran proporción de los productos producidos en sus propios molinos de martillos.

Con la producción de un perno roscado, la empresa logró entrar en la emergente industria automotriz en 1921 y marcó la introducción de "febi", que se convirtió en una marca propia.

En los años 70, la entonces sexta generación de propietarios comenzó a ampliar gradualmente la gama de productos de fabricación propia para satisfacer la creciente demanda. Hoy en día se suministran más de 60.000 piezas de repuesto diferentes, aunque la producción propia sigue siendo una parte importante de Ferdinand Bilstein, inaugurándose en 2017 una nave nueva para tal efecto.

Este año, el aniversario cobra vida bajo el lema "El cambio es nuestra tradición", con numerosas imágenes y anécdotas de la historia de la empresa que podrán verse en el canal febi de Facebook y en la página web del 175º Aniversario. Además, se realizará una película de su historia específicamente para esta conmemoración.

"Estamos orgullosos de nuestra historia. Forma parte de nuestra identidad", afirma Jan Siekermann, director general del grupo. "Al mismo tiempo, necesitamos cambiar constantemente para estar a la altura de nuestra pretensión de ser una empresa líder en el mercado independiente de recambios. Mirar hacia atrás en la historia es importante, pero nuestras miras están puestas en el futuro".