El objetivo de Green NCAP es mejorar la calidad del aire, maximizar el uso de los recursos utilizados para el transporte de pasajeros y reducir el calentamiento global, informa el último boletín de Asepa.

Para Green NCAP, el estándar más alto se atribuye a un automóvil que maximiza la reducción de sus propios contaminantes y gases de efecto invernadero y, al mismo tiempo, opera con un consumo de combustible fósil minimizado y/o una eficiencia energética máxima en condiciones reales.

Las emisiones de varios gases contaminantes están reguladas por la legislación de la Unión Europea. Todos los automóviles vendidos en Europa deben pasar pruebas de homologación para demostrar que sus emisiones de monóxido de carbono, óxidos de nitrógeno, hidrocarburos no quemados y partículas no superan ciertos valores críticos.

Sin embargo, Green NCAP va más allá, utilizando una amplia gama de pruebas complementarias y, a través de la información del consumidor, reconoce a aquellos fabricantes cuyos vehículos superan los requisitos mínimos y ofrecen un rendimiento sólido y real.