El uso diario del vehículo provoca el desgaste de sus piezas, pero un coche que no se utiliza también se va deteriorando. En un nuevo vídeo, GT Motive, a Mitchell Partner Company, explica más elementos que pueden verse negativamente afectados por la falta de uso del vehículo.

- Motor. Si el motor está parado durante mucho tiempo, los pistones sufren las consecuencias debido a una falta de lubricación.

- Caja de cambios y diferenciales. Si no reciben una correcta lubricación, los elementos como piñones, sincronizadores u horquillas pueden terminar oxidándose.

- Circuito de refrigeración. Especialmente en el caso de motores refrigerados por agua, se ve afectado por la falta de circulación en sus sistemas. La bomba de agua o el termostato podría oxidarse o producirse la obstrucción de conductos.

- Aire acondicionado. Para que el sistema de climatización se mantenga en condiciones de funcionamiento óptimas, el gas del circuito debe moverse periódicamente. Si no se hace puede provocar averías en el sistema.

- Neumáticos y dirección. La bomba y la cremallera de dirección pueden verse perjudicados si el aceite no circula regularmente por ellos. Por otra parte, el peso del vehículo parado puede provocar que los neumáticos se deformen.

- Frenos. La humedad del ambiente y la falta de uso pueden contribuir a la oxidación de los discos de freno, grupos hidráulicos de los sistemas ABS y otras piezas.