El sistema eléctrico del vehículo, señala Hella en su portal web, es el responsable de repartir alimentación al coche para, entre otros aspectos, iniciar la marcha. En este sentido, dentro del sistema eléctrico, el motor de arranque y el alternador son piezas fundamentales y de desgaste.

 

Por ello, a la hora de trabajar con máquinas eléctricas en el taller, el mercado de reposición ofrece dos posibilidades en función de los componentes: trabajar con recambios - originales o reconstruidos - con carcasa o decantarse por repuestos sin casco.

Si se utiliza recambios con carcasa, por cada motor de arranque o alternador que se reponga se genera un inmovilizado que habrá que stockar para después devolver al distribuidor. Por tanto, distribuidor y taller trabajan juntos en todo el proceso de recuperación de recambios usados.

Normalmente hay plazos de devolución que el taller tiene que cumplir para hacer entrega de estos componentes. En ese momento se recupera la inversión inicial necesaria para hacerse con los repuestos. Posteriormente, el distribuidor se los suministrará al proveedor, quien deberá procesar y reciclar las materias primas, buscando siempre el máximo respeto por el medio ambiente.

Si se trabaja con máquinas sin casco, la gestión de los repuestos es más sencilla. En primer lugar, se evita generar un inmovilizado en el negocio que tendrá que retornarse al distribuidor. Además, cada máquina sin carcasa solo requiere la gestión del montaje o reparación, lo que supone facilidades en la gestión logística.