Desde Istobal inciden en que un coche limpio garantiza una mayor seguridad vial. Síntomas de la alergia como estornudos o picor en los ojos pueden disminuir la capacidad de reacción del conductor. Por ello, destacan la importancia del lavado interior y exterior del vehículo para disminuir los efectos de la alergia y para no comprometer una buena visibilidad al volante.

Para realizar una correcta limpieza del vehículo, en el grupo aconsejan acometer, en primer lugar, la limpieza interior del vehículo. Sacudir y aspirar las alfombrillas, además de utilizar las máquinas lavalfombrillas, es fundamental para prevenir la aparición de bacterias en el coche. Cabe recordar que estos equipos pueden incluir un producto químico higienizante antibacterias.

A continuación, es necesario vaciar el coche de objetos personales para poder aspirar a conciencia todo el interior del vehículo y utilizar sopladores para sacar toda partícula de cualquier rincón del coche. Para una limpieza en profundidad, será necesario desplazar los asientos para acceder a la suciedad que se deposita debajo y reclinar los asientos para aspirar los restos y polvo que se queda entre el asiento y el respaldo.

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Si los textiles no tienen una buena higiene, los síntomas de las alergias también pueden acrecentarse. Por ello, es aconsejable la limpieza regular de la tapicería con productos adecuados que limpien en profundidad sin dañar la superficie. Para las tapicerías textiles se recomienda el uso de espumas secas que penetran entre los hilos del tejido, haciendo aflorar la suciedad, y que contienen una protección antiestática para proteger la superficie, haciendo más duradera la limpieza.

Basta con aplicar el producto directamente sobre la tapicería y frotar con la ayuda de un cepillo limpio hasta generar una espuma generosa. Posteriormente, se debe aclarar con un paño o esponja humedecidos y aspirar para retirar todos los restos posibles. A continuación, se deberá dejar secar. Para las tapicerías de cuero natural o sintético, se pulveriza el producto sobre la superficie a tratar y se frota con un paño seco hasta que la superficie alcance el brillo deseado.

La limpieza interior del vehículo también debe incluir el lavado interior de ventanas, lunas y retrovisor con limpiacristales, mientras que para la guantera, salpicadero y todos los elementos de plástico se aconseja el uso de productos antiadherentes que evitan que el polvo se pegue a la superficie y prolongan la limpieza. Asimismo, es fundamental limpiar los filtros del habitáculo con aire a presión y se recomienda su sustitución una vez al año o cada 15.000 km.

La limpieza exterior de los automóviles con programas adecuados en centros de lavado, puentes o túneles de lavado que eliminen la presencia de polen, resina, insectos y deposiciones de aves contribuirán a mantener el coche en óptimas condiciones. Desde Istobal recuerdan, además, la importancia de eliminar cuanto antes estos restos por su alto poder corrosivo que deteriora la pintura, afecta al propio tono de color y provoca una pérdida de brillo.