La “nueva normalidad” es un eufemismo, la realidad es y será un confuso trayecto durante muchos meses. Nos queda por delante un periodo de duración imprevisible en el que nuestras costumbres sociales y profesionales estarán trastocadas y en el que nadie puede saber a ciencia cierta como será la escalada gradual de la actividad.

Ningún sector estaba preparado para esta crisis, pero el de la Posventa ya estaba sometido a una crisis económica importante, con una situación de liquidez complicada, y la “nueva normalidad” dará un revolcón a buena parte de los hábitos profesionales conocidos hasta ahora. Hasta aquí creo que todos estaremos de acuerdo, ¿no? Entramos de lleno en la era de la “nueva anormalidad”.

Pero ¿quién dijo miedo? Que ningún 'Aftermarket lover' se arredre. Tenemos que afrontar con responsabilidad y control la reorganización de nuestras empresas, hay que rediseñar procesos y ajustar las plantillas a esos nuevos procesos. Los empresarios que estén en condiciones de adaptarse rápidamente a esta nueva realidad conseguirán ventajas competitivas y, en consecuencia, serán capaces de mantener la rentabilidad de sus empresas.

Los grandes desafíos que tenemos por delante sólo se van a poder abordar si damos soluciones coherentes a los verdaderos problemas. Es urgente renovar algunos valores, cambiando el modelo de relación entre recambista y taller: ya no hay un cliente físico y otro digital, hay un solo cliente al que debemos servir por el canal que decida, y desarrollar modelos predictivos con herramientas de Bussiness Intelligent para planificar decisiones sobre oferta y stock.

Ha llegado el momento de abandonar el atrincheramiento, pulsar el botón de arranque, calentar los motores… y salir a la guerra del día a día con ilusión, valentía y, como siempre hemos hecho, con adaptación constante y viéndolas venir. Adelante.

El artículo de Juan Ramón Cervantes, director general de Isi Condal, se puede consultar pinchando AQUÍ.