Las deficiencias de los talleres españoles en materia de inversión y uso de nuevas tecnologías para la gestión del negocio tienen un coste importante: el de la ineficiencia que merma la rentabilidad, se recalcó durante el “Desayuno de Contenidos preparatorio del Foro V.O. y Posventa 2016” celebrado recientemente en Madrid con la participación de una treintena de destacados ejecutivos del sector.

La Cuarta Revolución Industrial ya está en marcha y en el ámbito del sector del automóvil se concreta en una acelerada digitalización que afecta tanto a las empresas que venden y mantienen vehículos (productos, servicios y procesos) como a los automovilistas clientes que demandan nuevas soluciones de movilidad y de relación con concesionarios y talleres.

Abrir la puerta de la digitalización representa, además, descubrir un horizonte de incertidumbres que tiene que ver con la actualización de los modelos de negocio de las empresas del sector, de la optimización de sus procesos de gestión, de su relación con los nuevos perfiles de clientes y hasta del papel regulador de la Administración. ¿De qué forma superar esas incertidumbres? Con la inversión en herramientas tecnológicas para la gestión de las empresas.

Sin duda, un taller que no sabe exactamente cuál es su rentabilidad, qué operaciones le resultan más beneficiosas y cuáles no, y por qué, tendrá serias dificultades en los próximos años. En un mercado cada vez más competitivo hace mucho que no es suficiente con ser un buen reparador, es imprescindible gestionar el taller de forma eficiente, expone la firma especializada CSS.