El modelo Tesla Roadster tendrá la capacidad de superar los 640 kilómetros gracias a unas nuevas baterías con tecnología más moderna, con celdas de mayor tamaño. Se trata, sin duda, de un importante incremento respecto a los 360 kilómetros que registraba la batería original.

Recalcar que no estamos ante un Roadster nuevo, sino que Elon Musk - propietario de Tesla - y su visionaria compañía nos muestran una actualización de la batería. Es una realidad que el nuevo componente dará mucha vida al modelo, que dejó de fabricarse en 2011.

 

Por otro lado, Tesla, fabricante de coches 100% eléctricos, anunció recientemente la puesta en marcha de su primera estación de cambio de baterías. Se trata de una estación ubicada a camino entre San Francisco y Los Angeles, compartiendo espacio con una de las estaciones de supercargadores ya existente.

Este cambio de baterías que propone Tesla es compatible con los modelos ya en circulación y tendrá un coste para los clientes, a diferencia de los gratuitos servicios de supercargadores. Parece ser que el coste será similar al de llenar un depósito de combustible, entre 40 y 60 euros.

Algunas de las preguntas más habituales para los usuarios de coches eléctricos pueden ser: ¿qué tipo de batería se montarán? ¿Serán nuevas? ¿Por otro lado serán unas baterías procedentes de otro cliente en un sistema de 'rotación'? De ser así, se podrían producir variaciones en el rendimiento y autonomía de los vehículos.

Finalmente, a la megafábrica de Tesla, que aspira a convertirse en un auténtico revulsivo para el coche eléctrico en la próxima década, se le une ahora la nueva compañía Seeo, cuyo producto estrella es una nueva batería que promete ser más segura y con más capacidad que las actuales con tecnología de ión-litio.

El secreto de la batería de Seeo reside en sus dos capas de polímero, que eluden los problemas asociados al uso de un electrolito sólido en lugar de líquido. De este modo, mediante esa doble capa se consigue evitar cortocircuitos y no reducir la capacidad de las baterías.

Su reto es alcanzar una densidad suficiente para tener una batería con una capacidad de 400 Wh/kg., superando en unos 100 Wh la densidad de las baterías actualmente en uso.