Si ya la cifra de ventas de Liqui Moly en noviembre de 2020 fue un 26% superior a la del mismo mes de 2019, en diciembre se situaba un 38% por encima del mismo periodo del año pasado. La empresa se ha enfrentado a la crisis provocada por el Covid-19 con grandes inversiones. El presupuesto para marketing se ha doblado, no ha habido jornada reducida o ERTE ni se han recibido ayudas estatales, además de garantizar a toda su plantilla durante la pandemia la continuidad del empleo y un pago extra de 1.500 euros.

“Trabajamos día y noche. La crisis es la oportunidad perfecta para imponernos a la competencia”, explica Ernst Prost, director gerente de Liqui Moly, quien es consciente de que su empresa y todos sus socios están atravesando momentos desafiantes. “Confío plenamente en mis mil empleados. Y les agradezco de todo corazón. Gracias también a nuestros clientes y socios por su especial fidelidad. Estos récords de ventas solo se han podido conseguir yendo juntos. Es un trabajo en equipo”.

Los meses de noviembre y diciembre también fueron muy exitosos en Liqui Moly Iberia. Si en noviembre el crecimiento fue del 55% respecto al mismo mes del año anterior, en diciembre la facturación aumentó un 25% respecto al mismo periodo de 2019. Estas cifras representan los mejores meses de noviembre y diciembre de la historia de la sucursal ibérica, responsable de los mercados de España y Portugal. De cara al año 2020 completo, Liqui Moly Iberia sigue mostrando un sólido crecimiento, con un incremento de dos dígitos en la facturación.

Según destaca Matthias Bleicher, CEO de Liqui Moly Iberia, “ya estamos mirando hacia el futuro y las perspectivas que tenemos en este momento son de un inicio muy fuerte del año 2021. Y para impulsar este crecimiento, continuaremos con nuestro fuerte compromiso e inversión en la visibilidad de la marca y la contratación de nuevos elementos para nuestro equipo en España y Portugal”.