El uso de pegamentos en el taller es algo habitual, debido a que la velocidad de la vida diaria y la necesidad de los clientes de tener el coche reparado lo antes posible son un reto. Este desafío precisa de la utilización, cada vez más común, de pegamentos instantáneos para reparaciones.

Su empleo es completamente seguro: se puede pensar que el hecho que sea instantáneo lo hace menos duradero que otros pegamentos pero no es así.

 

Los pegamentos instantáneos son rápidos y muy fiables. Loctite, como se aprecia en el artículo que les adjuntamos íntegro, ofrece una amplia variedad de pegamentos instantáneos que pueden usarse en diversos materiales. Sin duda, una elección acertada para cualquier taller.

Se trata de pegamentos de fácil aplicación, indicados para el pegado y unión de piezas, así como la reparación de vehículos. Los resultados de su uso son extraordinarios, especialmente en los Loctite 401, 406 o 454. Una de sus grandes ventajas es que el curado se produce a temperatura ambiente, y además tienen resistencia hasta 120ºC.

Asimismo, los pegamentos instantáneos son inoloros, lo que hace más agradable el trabajo y simplifica su empleo incluso en aquellas zonas donde no haya mucha ventilación. Están calificados como no irritantes.

Otra de sus características importantes es el bajo empañamiento, por lo que no dejan marcas blancas y cuidan también que la estética de las uniones sea impecable. Por tanto, además de unas excelentes prestaciones, proporcionan seguridad, limpieza y ligereza, lo que los convierte en un aliado esencial para reparaciones en el taller.