El peso de sus vehículos es una de las principales preocupaciones de los fabricantes, nos recuerda Loctite en un artículo que les adjuntamos íntegro.

En la actualidad, los coches incorporan cada vez más elementos de seguridad o confort que provocan que los vehículos se vuelvan más pesados, así que las marcas buscan otras maneras de reducir el peso de sus coches.

Una de las opciones que está ganando peso y que ya desarrollan marcas como Tesla es la de fabricar los coches de aluminio en lugar de metal o aleación. Se trata de un material mucho más ligero, es resistente a la corrosión y las marcas lo venden como un símbolo y sello de calidad.

Sin embargo, es justo decir que el aluminio también presenta algunas desventajas, la mayoría relacionadas con sus costes de fabricación y reparación.