Son numerosos los amantes de los coches, pero muchos no pueden resistirse a los encanto de la moto. Entonces, nos preguntan desde Loctite en un artículo que les adjuntamos íntegro ¿por qué no juntar nuestras dos aficiones en un taller?

A priori parece una buena idea, pues alguien que ya tenga un taller de coches ampliaría sus servicios y podría abarcar más mercado. Además, la inversión no es muy elevada porque ya tenemos la mayoría de las herramientas y las instalaciones preparadas para realizar reparaciones en una moto.

Otro de los aspectos a tener en cuenta se trata de la formación. Generalmente la mecánica de una motocicleta es más sencilla que la de un coche, pero no podemos ponernos a reparar motocicletas sin tener una formación específica que nos permita garantizar una correcta reparación que deje al cliente satisfecho.