Metalcaucho, proveedor europeo de recambios de postventa en caucho y metal para el sector del automóvil, no es ajeno a las problemáticas ambientales y sociales que acechan al mundo actual, y es por ello que en su toma de decisiones siempre incluye una variable que pertenece más al área ética, de sostenibilidad y responsabilidad, y no exclusivamente económica. La revolución ESG, término acuñado en el Foro Económico Mundial de Davos de 2018, trata de transmitir la relevancia y magnitud que supone incorporar los criterios ESG (ambientales, sociales y de gobernanza) en los procesos de resolución vinculadas a inversiones. Es un fenómeno imparable, revolucionario y rentable, financiera y socialmente.

Se destacaba la máxima de que “la revolución sostenible tiene la magnitud de la revolución industrial y la velocidad de la revolución digital”, magnitud en el sentido de que en un tiempo no muy lejano será un proceso natural, habitual; y velocidad en el sentido de la urgencia de cambio para hacer las cosas respetuosas con el medio ambiente, de una forma sostenible y duradera. Los criterios ESG persiguen, entre otros aspectos, la construcción de un mundo y una sociedad que cuide del medio ambiente, haciendo un uso eficiente y responsable de los recursos naturales, con empresas que practiquen la integración de género y racial en sus equipos, una buena gestión de riesgos y una política de recursos humanos respetuosa, eficiente y de conciliación.

Durante 2018, Metalcaucho celebró la obtención del certificado de calidad ISO 9001:2015. Esto fue el resultado de un esfuerzo multifuncional que, de muchas maneras, ayudó a la compañía a mejorar también en materia de sostenibilidad, ya que reconoció la determinación de la compañía de ampliar sus estándares de calidad y control. Por ejemplo, como parte de este ejercicio, además de la mejora en la calidad de sus productos, la compañía desarrolló una carta de cumplimiento de ESG para que la firmen sus proveedores.

Paralelamente a la mejora de sus estándares de calidad, la mentalidad de búsqueda de la excelencia de Metalcaucho llevó a una mayor reducción del consumo de electricidad en sus instalaciones. Dados los resultados positivos obtenidos después de reemplazar las lámparas tradicionales VSAP del almacén con estantes LED el año anterior, la compañía también ha cambiado la iluminación del nuevo departamento de I+D y las oficinas de control de calidad a LED.

La renovación de las oficinas y los espacios compartidos permitieron a Metalcaucho llevar a cabo otras iniciativas de ESG. Por ejemplo, la compañía usó materiales como fibra reciclada para el piso de textiles blandos, y su distribución y mobiliario fueron diseñados para minimizar el desperdicio. Por otra parte, Metalcaucho también ha aumentado sus estándares de seguridad al mejorar su señalización de seguridad y el plan de diseño de emergencia, reemplazando sus extintores de incendios por rociadores, impermeabilizando algunas escaleras restantes, y mejorando sus procedimientos de emergencia.

También ha llevado a cabo mejoras en la ergonomía de los puestos de trabajo. Así, con el objetivo de adaptarlos a las capacidades y posibilidades de cada operario, han llevado a cabo diversos cambios en las líneas de manipulado. Además, Metalcaucho ha identificado la oportunidad de reducir aún más su consumo de cartón mediante la estandarización de los tamaños de caja y la reducción de su grosor, coincidiendo con el inminente lanzamiento del nuevo diseño de packaging.