Nissan e Easycharger han instalado 17 estaciones de carga rápida repartidos por la mayor parte de la geografía española. Con las estaciones de Nissan e Easycharger ya es posible recorrer al completo en un Nissan LEAF o una eNV200 las comunidades autónomas de Castilla y León, Galicia, País Vasco, Madrid y Cataluña, así como las provincias de Badajoz y Valencia. Esto supone más de 200.000 kilómetros cuadrados, más de la mitad del territorio español.

En todas estas estaciones, públicas y universales -con ventajas adicionales para el usuario de un vehículo Nissan-, se puede recargar el vehículo eléctrico en unos 40 minutos.

Además, en el último año y medio, Nissan, junto a otros partners, ha acometido la instalación de puntos estratégicos de carga para vehículos eléctricos, la llamada carga de proximidad o de oportunidad, que permiten al usuario el suministro eléctrico o carga a su vehículo mientras realiza cualquier otra actividad, aprovechando el tiempo que su vehículo está parado o estacionado.

Son ya 43 puntos repartidos en las ciudades de Madrid, Barcelona, Zaragoza, Toledo y Marbella (Málaga), y tiene proyectado acabar el año superando los 50. Así, en colaboración con Indigo, se han puesto en funcionamiento puntos de carga de proximidad en los aparcamientos de Princesa, Orense, Plaza Castilla, República Dominicana y Quevedo en Madrid; Corralillo en Toledo; Juzgados y San Ignacio en Zaragoza y en la Avenida Mar en Marbella (Málaga).

Con Núñez y Navarro se han instalado puntos de carga en los aparcamientos de La Rotonda, Master Catatonia, Diagonal, Urgel, Torre, Valencia 2 y Córcega. También es importante la carga de oportunidad en Centros Comerciales, como los instalados en Moraleja Green y en el aparcamiento de Sánchez Romero de Majadahonda.

Nissan mantiene su apuesta por implantar una red con una cobertura amplia con el fin de trasladar las ventajas económicas, sociales y medioambientales del vehículo eléctrico a toda la población. Además, en todos los concesionarios de Nissan, más de 115, repartidos por toda la geografía española hay, al menos, un punto de carga rápida instalado.