Consciente de su responsabilidad hacia la sostenibilidad, Osram se ha fijado el objetivo de ser climáticamente neutral en 2030. A partir del año fiscal en curso, la compañía está reduciendo sus emisiones de CO2 para contribuir así a la consecución del Acuerdo de la Convención de París para la Protección del Clima de 2015, para limitar el calentamiento mundial a un nivel muy inferior a 2º C por encima de la media pre-industrial.

Osram reconoce su responsabilidad como fabricante y se compromete a contribuir en la mitigación del cambio climático. Con el fin de reducir su propio saldo de CO2 y ahorrar energía, la empresa ha incrementado su atención a la eficiencia energética tanto en su propia producción como en los espacios administrativos y de desarrollo, con el objetivo de convertirse en 'CO2-neutral' en 2030.

La compañía también se propone hacer que su cadena de suministro sea más eficiente desde el punto de vista energético. De este modo, los clientes de Osram ahorran energía, reducen sus propias emisiones y, además de contribuir a la protección del clima, también tienen un valor económico añadido.

“En línea con nuestra visión de 'Luz para un mundo mejor', nuestros productos y soluciones energéticamente eficientes nos proporcionan una importante herramienta para impulsar la protección del medio ambiente”, afirman desde la empresa, cuyos productos de bajo consumo y las soluciones de control inteligente de iluminación ayudan a los clientes de Osram a reducir sus emisiones de dióxido de carbono en cinco millones de toneladas al año.

Según la iniciativa United for Efficiency (U4E) del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, un cambio global consistente hacia una iluminación energéticamente eficiente podría reducir las emisiones de dióxido de carbono en 390 millones de toneladas al año y ahorrar a los consumidores alrededor de 50.000 millones de dólares en costes de energía.