Perfectly Keyless, nuestro sistema digital de acceso a vehículos, significa que los conductores podrán prescindir de las llaves físicas del coche. Es un gran ejemplo de movilidad conectada sin estrés”. Así lo destaca Harald Kröger, presidente de la división Bosch Automotive Electronics. Para usar la Perfectly Keyless, los conductores deberán descargarse una App en su smartphone y conectar sus vehículos a la aplicación. Una vez hecho esto, el smartphone genera una llave de seguridad única que se ajusta a la cerradura digital de su vehículo.

Perfectly Keyless utiliza una conexión inalámbrica con los sensores integrados para medir la distancia hasta el smartphone e identificar la clave de seguridad. Una vez que la distancia entre el conductor y el vehículo es inferior a dos metros, la puerta del coche se desbloquea. Tan pronto como el vehículo se ha desbloqueado, se activan los ajustes individuales preestablecidos, como los del espejo retrovisor y la posición del asiento. Y si Perfectly Keyless detecta que el smartphone está en el vehículo, es suficiente una simple pulsación al botón de ‘start-stop' para arrancar el motor.

Cuando el conductor sale del coche al terminar el trayecto, el sistema sigue manteniendo un “ojo virtual" en el smartphone. Una vez que el conductor y el móvil se hayan alejado más de dos metros del vehículo, éste se bloquea automáticamente de forma segura. El sistema envía una confirmación al smartphone del conductor informándole de la operación.

Además, los propietarios de automóviles pueden utilizar Perfectly Keyless para prestar su coche a familiares y amigos. En lugar de entregar la clave personalmente, los padres, por ejemplo, pueden autorizar a sus hijos el acceso al coche familiar a través de la App. El sistema genera otra clave de seguridad individual y la envía a través de la nube al smartphone de la persona autorizada. Para que la configuración de cada usuario pueda ser personalizada, cada clave es única.

El sistema Perfectly Keyless también funciona para flotas de vehículos: los usuarios pueden obtener y bloquear el acceso digital, en función de los límites geográficos y de tiempo si así lo desea. Esto permite a los operadores de flotas como empresas de alquiler de coches, proveedores de servicios de ‘carsharing' y empresas en general, gestionar digitalmente las claves de sus vehículos, utilizando una aplicación y la nube.

Por su parte, los fabricantes de automóviles tendrán que instalar en sus vehículos sensores de proximidad y una unidad de control. Estos sensores miden la distancia entre el smartphone del conductor y el coche, aunque también registran en qué dirección se está acercando el conductor. La unidad de control administra la clave de seguridad digital y asegura que los smartphones, la nube y los sistemas del vehículo se comuniquen sin problemas.

Si el smartphone se pierde, y la aplicación con él, la clave digital se puede desactivar online. Esto bloquea el acceso al vehículo, tanto para las personas autorizadas como para terceros. Un nuevo smartphone se puede conectar con el vehículo en cualquier momento y generar una nueva clave de seguridad única. Entre tanto, la llave física del vehículo funcionará como de costumbre.