Durante la pasada edición de las 24 Horas de Nürburgring, los ingenieros de Schaeffler Paravan Technologie pusieron a prueba el Audi R8 LMS GT3 con tecnología Space Drive y dirección por retroalimentación de fuerza, que no tiene ningún enlace mecánico entre la columna de dirección y el mecanismo de dirección.

“El deporte del motor tiene mucho de extremo, por lo que es una práctica común poner en juego nuevas tecnologías en este entorno. Sólo así podemos verificar los requisitos y las características de cada nuevo sistema", afirma Peter Gutzmer, CEO tecnológico de Schaeffler. “Las carreras representan un entorno ideal para el desarrollo continuo de todo el sistema de conducción y dirección por cable basado en la nueva tecnología Space Drive. Se trata de tecnologías que serán indispensables para el desarrollo de la conducción autónoma y la dura prueba en competición es un requisito previo indispensable para llevar estas soluciones a la producción en serie".

Por su parte, Roland Arnold, director ejecutivo de Schaeffler Paravan Technologie, indica que “las carreras nos permiten poner a prueba la tecnología en condiciones extremas, especialmente en términos de velocidad y capacidad de respuesta del sistema. Nos proporcionan las condiciones ideales para refinar y optimizar cada detalle. Cuando el coche se mantiene en la línea de conducción ideal y desacelera a 250 kilómetros por hora en centésimas de segundo, comprobamos que el sistema es fiable”.

schaeffler sistema direccion 2

El siguiente paso en el desarrollo de esta tecnología es la participación en el campeonato DMV GTC (Gran Turismo Touring Car Cup). "Space Drive aún no se ha utilizado en las carreras, y quedaban muchas preguntas por responder sobre tecnología y seguridad", señala Ralph Monschauer, organizador del DMV GTC, que solicitó la aprobación previa de esta nueva tecnología. “El Audi Space Drive fue inspeccionado por un experto designado oficialmente. Luego obtuvimos la aprobación para llevar a cabo las pruebas de conducción no cronometradas durante el Schaeffler Paravan Race Weekend".

En su primera aparición en público, el Audi R8 LMS GT3 Space Drive no competía en las clasificaciones oficiales, pero el piloto Markus Winkelhock pudo ascender al quinto lugar en las dos series clasificatorias de DMV GTC. “En un coche de carreras tienes que reaccionar más rápido que en un vehículo de carretera”, explica Winkelhock. “Si el automóvil se desvía, debe ser capaz de hacer movimientos de dirección muy rápidos. Al principio, tenía dudas sobre si los motores eléctricos podrían hacer frente a estos requisitos. Pero no fue un problema: la nueva dirección es increíblemente rápida y precisa”.

El R8 LMS GT3 está equipado con un volante especial con retroalimentación de fuerza. Los comandos de dirección ya no se transmiten mecánicamente, sino en cuestión de nanosegundos a través de cable por medio de impulsos eléctricos. En los últimos 17 años, la tecnología Space Drive ya ha demostrado su eficacia en más de mil millones de kilómetros sin accidentes. Cumple con los estándares de calidad y seguridad más estrictos y está aprobada para su uso en carretera. La tecnología está diseñada con una redundancia triple: si falla un componente de dirección, hay dos copias de seguridad que garantizan que el sistema permanece completamente a prueba de fallos.

Esto hace que Space Drive sea una tecnología clave para la conducción autónoma de Nivel 4 y 5, así como el requisito previo indispensable para crear nuevos conceptos de interiores de automóviles. Schaeffler Paravan Technologie tiene como objetivo tener el sistema listo para la producción en serie en 2021.