Gracias a un nuevo acuerdo de colaboración con el Ayuntamiento de Colmenar Viejo, Sigaus sumará en los próximos meses 1.000 nuevos árboles a la iniciativa “Bosques Sigaus”, nacida en 2012 y que ha conseguido ya un total de 17 hectáreas de zonas verdes reforestadas y 6.000 árboles que crecen en las localidades madrileñas de Alcobendas, Majadahonda, Las Rozas, Coslada, Leganés y Collado Villalba.

El convenio se ha firmado entre el alcalde de Colmenar Viejo, Jorge García Díaz, y el presidente de Sigaus, Buenaventura González del Campo. La aportación al municipio de 1.000 nuevos árboles de la especie Pinus pinea por parte de Sigaus se enmarcará en el proyecto Colmenárbol 2020, impulsado por el consistorio para hacer realidad la plantación de 3.500 árboles anuales en el municipio entre 2017 y 2019 para incorporar a la superficie arbolada de la localidad 10.500 ejemplares antes del 1 de enero de 2020.

Con la firma de este acuerdo, Sigaus dará un importante impulso al cumplimiento de esta meta, dotando al núcleo urbano de una nueva zona verde entre la Avenida Adolfo Suárez y la Calle Alba de Tormes para el disfrute de los vecinos, y que, una vez alcancen su edad adulta, contribuirán a mitigar el ruido, aportar zonas de sombra, además de recuperar zonas áridas y luchar contra los efectos del cambio climático.

Por su parte, el presidente de Sigaus ha expresado su satisfacción por tener la oportunidad de hacer esta contribución al municipio en el marco de una iniciativa que, desde 2012, ya ha permitido tener un “Bosque Sigaus” a seis localidades más de la Comunidad de Madrid. “Queremos ir más allá de la prevención y la recuperación del residuo, y lo hacemos con este proyecto de bosques urbanos con el que se aportan beneficios palpables para la sociedad como parte de nuestro compromiso con el cuidado y preservación del entorno”, señaló González del Campo.

Bajo el paraguas de la iniciativa “Haces más de lo que crees”, la entidad reconoce cada año la labor de los ciudadanos que participan activamente en sus campañas de divulgación y sensibilización a través de sus Redes Sociales y que, sin ser conscientes, hacen su aportación a la defensa de nuestro entorno y la salud de las personas, contribuyendo, desde su papel como consumidores, a la recogida y tratamiento de un residuo tan peligroso como el aceite industrial usado. Los primeros clasificados en los juegos y concursos que forman parte de estas campañas cuentan en estos bosques urbanos con un árbol bautizado con su nombre, que puede ser visitado, real o virtualmente, para seguir su crecimiento y evolución.