Škoda Auto ha puesto en marcha un nuevo almacén automatizado para componentes pequeños (AKL) en su planta de Kvasiny, en República Checa, con el que pretende mejorar la eficiencia en el manejo de los diferentes tipos de materiales y hará que los procesos logísticos dentro de la planta sean más flexibles.

La característica principal del almacén reside en el grado de automatización. La solución incluye un sistema de clasificación automática llevado a cabo por robots equipados con cámara, recogida automática robotizada, tablas elevadoras y un empujador. El robot recarga cajas desde la cinta transportadora hasta el carrito de forma automática y sin intervención humana.

La planta de Kvasiny produce, entre otros, los Škoda Kodiaq y Superb, y pronto empezará la producción del nuevo Škoda Karoq. En su instalación AKL, los componentes pequeños se guardan en un espacio central dentro del almacén de componentes, y los procesos de clasificación y recogida son completamente automáticos. Desde el AKL, los componentes se transportan directamente a la línea de montaje usando un sistema 'Just-In-Sequence', es decir, en el orden exacto en el que deben usarse. El nuevo AKL en Kvasiny ofrece una capacidad de 45.000 carritos pequeños de carga (KLT).

Las obras de construcción en Kvasiny empezaron en enero de 2016. Škoda Auto ha invertido más de ocho millones de euros y espera lograr unos ahorros anuales de más de un millón de euros en costes.