Subaru planea abandonar su producción de vehículos diésel hacia 2020 para centrarse en el lanzamiento de una gama de automóviles eléctricos en 2021, según recoge Eleconomista.es citando medios japoneses. Asimismo, se centrará en los modelos híbridos que comenzaría a vender en 2018.

Subaru tiene previsto estrenar su catálogo de automóviles de nueva generación con versiones eléctricas de algunos de sus modelos de gasolina más populares como el Outback, el Forester o el Impreza, para competir con otros fabricantes del país como Nissan, Toyota o Honda. Los automóviles se fabricarán en su planta de Gunma y se comercializarán también en el mercado norteamericano, que aglutina aproximadamente el 60% de las ventas globales de Subaru.

Asimismo, la compañía estudia la posibilidad de unirse al acuerdo firmado por sus rivales nipones Toyota y Mazda para el desarrollo de vehículos eléctricos, y que incluye la construcción de una planta conjunta en Estados Unidos, con una inversión de unos 1.350 millones de euros y que empezará a operar en 2021.