Todos los vehículos destinados al transporte de pasajeros deberán disponer, desde principios de noviembre de 2014 de forma obligatorio por normativa europea, de serie del sistema TPMS (Tyre Pressure Monitoring System, Sistema de Monitorización de la Presión Neumáticos).

 

Excepto rarísimos ejemplos, para controlar los neumáticos existen cuatro sensores montados sobre las válvulas de las gomas, cada uno de los cuales mide la presión, la temperatura y el movimiento, alimentados por una mini batería de litio conectada vía radio a una centralita del vehículo.

Texa ofrece dos soluciones, una clásica con el instrumento TPS y una "plus" que prevé el uso de Axone S en modalidad TPS, capaz de intervenir en caso de averías del sistema o en caso del encendido del testigo de alarma en el salpicadero, pero también en todas las operaciones relacionadas con los neumáticos (rotación o sustitución) y en general el servicio que desarrollan cuotidianamente.