Según las estimaciones de Grupo Andrés, cuatro de cada diez vehículos circulan por carretera sin realizar una comprobación adecuada del estado de sus neumáticos, lo que supone un serio problema de seguridad vial y más aún en fechas como Semana Santa en las que se producen millones de desplazamientos.

“Nuestros clientes son profesionales del taller y nos preocupa cómo comprueban en primera persona el estado en que llegan los neumáticos, con la banda de rodadura muy por debajo de los 3 mm, tope que nosotros recomendamos e, incluso, un alto porcentaje por debajo del mínimo legal del 1,6 mm”, indican responsables de Neumáticos Andrés. Por esto, de manera rutinaria, se aconseja vigilar la presión, la alineación o el peso habitual del coche, factores que determinan el desgaste de los neumáticos y, por tanto, la capacidad de realizar una buena conducción.

El desgaste de un neumático no sólo tiene que ver con el tiempo de uso, Grupo Andrés ha detectado seis errores comunes por los que se produce un desgaste irregular de la banda de rodadura, lo que popularmente se conoce como ‘el dibujo’. Y se trata de problemas importantes que traen consigo una reducción de su vida útil, un mal funcionamiento del coche y más riesgo de accidentes porque “el dibujo no es sólo un elemento decorativo en las ruedas de los coches, sino que un neumático en buen estado es una garantía de agarre, frenada y eficiencia energética”, explica Grupo Andrés.

Antes de salir a la carretera, sobre todo de cara a contribuir a la seguridad vial en periodos vacacionales de especial riesgo, Grupo Andrés recomienda fijar la atención en el estado del dibujo de los neumáticos, que afecta a la capacidad de frenada, a la maniobrabilidad del vehículo, a la capacidad de evacuar agua en momentos de lluvia por paso por zonas con charcos, y también a la capacidad de desprenderse de arena o piedrecillas, cuestiones especialmente valoradas en trayectos largos.

Los seis errores más comunes que afectan al desgaste de los neumáticos son:

  1. Presión baja o excesiva. La presión de los neumáticos debe comprobarse regularmente ya que si es excesiva, causa un desgaste muy pronunciado en el centro de la banda y si es demasiado baja, perjudica a los extremos (hombros de la cubierta).
  2. Utilizar una llanta inadecuada. Los daños anteriores también se producen también cuando la llanta es demasiado estrecha o demasiado ancha para el neumático.
  3. Alineación incorrecta. Si los desperfectos se localizan sólo en uno de los laterales de la banda de rodadura, el error suele estar en las cotas de alineación o el paralelismo entre los ejes. Grupo Andrés recuerda que, según sus datos, si no se realiza correctamente el control de la presión y la alineación de los ejes, se reduce hasta en un 20% la vida útil de las ruedas, y un error de sólo 2,5 en el ajuste de un eje puede incrementar el consumo de combustible en un 16%. Por ejemplo, hoy día es demasiado habitual detectar desgastes anormalmente rápidos, por circular con neumáticos cruzados al tener la dirección abierta o cerrada, lo que actúa como una lija en el desgaste, no superando los 4000/6000 km totales.
  4. Fallo en el sistema de frenos. La erosión irregular del dibujo igualmente puede deberse a un conjunto de factores en el que intervienen fallos en la suspensión o bloqueo en los frenos, lo que da lugar a un pisada incorrecta del neumático y, por tanto, a un desgaste escalonado o en dientes de sierra.
  5. Presión no adaptada a la carga. Otro de los problemas comunes es no adaptar la presión de los neumáticos a la carga del vehículo. Algo que debe tenerse muy en cuenta en viajes con el maletero cargado o en transportes ocasionales de mercancías. Cuando el coche va a llevar mucha más carga de la habitual, para minimizar el riesgo de desperfectos en la banda de rodadura, es recomendable elevar la presión de las cubiertas al máximo recomendado, incluso un poco por encima, y una vez descargado reajustar los valores iniciales.
  6. Mala elección del neumático. Debe realizarse siempre conforme al uso habitual del vehículo, su carga y el tipo de superficies que va a recorrer. El rendimiento kilométrico está condicionado por el estilo de conducción -suave, agresiva, intensiva o rápida-, que requiere en cada caso un tipo de neumático. Asimismo, si el vehículo recorre asfalto a elevadas temperaturas o zonas de obra, caminos y terrenos abruptos, deben seleccionarse cubiertas específicas para evitar el arranque de goma en la banda de rodadura.