La planta de PSA Groupe en Vigo, que ocupa mil metros cuadrados de superficie, ensamblaba hasta ahora los componentes de las baterías que llegaban procedentes de Asia, para equipar la antigua gama de furgonetas Berlingo y Partner. Pero el grupo ha decidido multiplicar por cuatro su superficie y su capacidad de producción para montar los nuevos modelos de baterías más complejas, que irán en todos los vehículos eléctricos de la compañía, informa La Voz de Galicia.

La multinacional francesa lidera ya el primer consorcio de baterías eléctricas de Europa, impulsado por Alemania y Francia, y que podrá recibir un máximo de 1.200 millones de euros en subvenciones públicas a las empresas que se impliquen. Esta primera alianza está formada por los grupos Total y Saft junto al fabricante automovilístico PSA, pero su capacidad no será suficiente para frenar la hegemonía asiática.

Por su parte, el secretario general de Industria y Pyme en funciones, Raül Blanco, asegura que España va a tratar de incorporarse a los consorcios de fabricación de baterías europeos, junto a Francia y Alemania, pero también ha adelantado que “España no descarta liderar una nueva alianza, para lo que se podría unir con Portugal”. Desde el Ministerio aclaran que es una línea de trabajo abierta, en la que se irá profundizando.

Para que el país siga teniendo el peso industrial que tiene en la actualidad, España necesitará alcanzar una cifra de 500.000 vehículos eléctricos en el año 2030, según el cálculo de ANFAC.