El comité ejecutivo de Volkswagen Navarra está valorando distintos escenarios que serían factibles para reiniciar el próximo 20 de abril la actividad productiva de manera gradual, siempre y cuando se den las condiciones legislativas que avalen la decisión y la disponibilidad de la cadena de suministro de la fábrica, tanto nacional como internacional.

En cualquier caso, el comité parte de dos premisas “irrenunciables”: por un lado, “mantener como prioritarios el cuidado de la salud de todos los trabajadores y la defensa de la seguridad laboral”. Con este objetivo, la fábrica está llevando a cabo las gestiones oportunas para disponer de todos los Equipos de Protección Individual (EPI), así como el estudio de las medidas organizativas necesarias en el momento del arranque.

Por otro, se pretende “ejercer la responsabilidad social que como empresa tiene Volkswagen Navarra para, con su vuelta progresiva a la actividad laboral, y en consecuencia la de otras muchas empresas proveedoras, ser generadora de empleo y riqueza para aminorar, en la medida de lo posible, el impacto económico que esta crisis sanitaria va a dejar en nuestra sociedad”.

En este sentido, la Dirección de Volkswagen Navarra ha iniciado una ronda de reuniones con la representación de los trabajadores para consensuar las condiciones del regreso gradual a la actividad productiva. Tan pronto como la decisión de reanudar la actividad se haya acordado, la empresa se pondrá en contacto con la plantilla para informar con antelación suficiente de todos los pormenores.