Volkswagen acaba de anunciar un plan de recorte en costes que incluye la supresión de 30.000 empleos en los próximos cuatro años, de los que 23.000 estarían en Alemania y los restantes entre Brasil y Argentina. Pactados con los sindicatos, los recortes se harán a través de amortizaciones de puestos de trabajo, jubilaciones anticipadas y reducción del trabajo temporal.

En total, el grupo emplea en todo el mundo a unas 600.000 personas, de las que algo menos de la mitad están en Alemania, país donde se centrará el plan, en concreto, en las plantas del norte.

Con esta decisión, la compañía, que prevé ahorrar 3.700 millones de euros hasta 2020, confía en aumentar la productividad de sus plantas y avanzar en la transformación hacia una empresa centrada en la digitalización y la movilidad eléctrica. Así, y como parte de la reestructuración, se invertirá alrededor de 3.5000 millones de euros en áreas como vehículos eléctricos y vehículos autónomos, que crearán 9.000 nuevos puestos en Alemania.

Según Herbert Diess, presidente de la marca Volkswagen, el plan se debe a los cambios que ha experimentado el mercado, aunque se produce después del escándalo de las emisiones que tanto ha afectado y afecta al grupo alemán. En este sentido, recordamos que Volkswagen se enfrenta a nuevos problemas por emisiones en modelos de Audi, que ha sido acusado por más de 100.000 propietarios de vehículos en Estados Unidos.