ZF Friedrichshafen, grupo industrial alemán que comenzó como proveedor especializado en componentes para la aviación y que ha crecido hasta llegar a ser un consorcio tecnológico global, celebra su centenario en este 2015.

 

El 9 de septiembre de 1915 la empresa Zahnradfabrik GmbH, con sede en Friedrichshafen, fue inscrita en el registro mercantil de la localidad de Tetnang, un hecho que será celebrado con numerosas actividades que se desarrollarán en las más de 120 plantas que tiene ZF a lo largo y ancho del planeta.

ZF, que está a punto de realizar la mayor adquisición de su historia con la compra del consorcio americano TRW Automotive, se encuentra actualmente entre los primeros tres mayores proveedores automovilísticos, ampliando su catálogo de competencias, así como su presencia mundial, con un volumen de negocio de más de 30.000 millones de euros y más de 138.000 empleados.

A lo largo de su historia, ZF ha aprovechado bien sus oportunidades y ha crecido para ser uno de los mayores consorcios tecnológicos mundiales en el campo de la tecnología de tracción y chasis. En este sentido, la creación de la empresa hace cien años junto al lago Constanza tiene su origen en la allí ubicada Luftschiffbau Zeppelin, donde se producían los famosos "barcos de aire" Zeppelin.

Esta empresa participó en la creación de la "Zahnradfabrik", con el objetivo de crear una compañía dedicada al desarrollo y la producción de "ruedas dentadas y transmisiones para vehículos de aire, a motor y barcos motorizados".

Algunos años más tarde ZF ofrecía sus productos y su tecnología a los fabricantes de automóviles y lograba alcanzar un papel importante en el suministro de cajas de cambios la entonces joven industria en Alemania.

ZF fue aumentando su gama de productos, de modo que la división de direcciones para automóviles y vehículos industriales llegó en los años treinta, incluyendo transmisiones para maquinaria agrícola y barcos.

Antes y durante la Segunda Guerra Mundial, en las entonces tres plantas alemanas del consorcio, dominaba la producción de armamento con una creciente plantilla de prisioneros de guerra. Finalizada contienda, en 1946, ZF retomó la producción de productos civiles, empezando con las cajas de cambios para maquinaria agrícola y para vehículos industriales.
Su fuerza de innovación ayudó a la empresa cubrir nuevos segmentos de mercado, como en 1965 con la fabricación de la primera caja de cambios automática de transmisión escalonada para automóviles. En este segmento ZF se ha instalado desde entonces como líder tecnológico en el mundo entero.

Paralelamente, ZF amplió su presencia internacional, empezando ya en 1958 con la apertura de su planta en Brasil, que continuaba con la producción local en los Estados Unidos a partir de 1979 y en China desde 1993.

ZF creció con la compra de otras empresas, como cuando en 1984 tomó posesión del Grupo Lemförder, entrando en el negocio mundial de los componentes para chasis y ampliándolo con sistemas completos de chasis para automóviles y vehículos industriales.

En 2001 compró la entonces Mannesmann Sachs Componentes de Tracción y Chasis para vehículos de todo tipo, lo que incrementó su importancia en este campo y aportó innovaciones, que hoy están estrechamente unidas al nombre ZF, como por ejemplo la tecnología híbrida y el CDC (Continous Damping Control), un sistema adaptativo de amortiguación.

Actualmente, ZF ofrece productos de la tecnología de tracción y de chasis como cajas de cambios, componentes de accionamiento y de bastidores además de sistemas y módulos completos de ejes.

La tecnología ZF está presente en automóviles, vehículos industriales, maquinaría de obra y agrícola, vehículos sobre raíles, y barcos. Otros productos son para la tecnología de aerogeneración y componentes electrónicos.

En el centenario, un exposición itinerante mostrará parte de la ajetreada historia del consorcio, el compromiso social y los valores de ZF, su presencia global, su fuerza de innovación y las tecnologías del futuro.