El lubricante de motor debe almacenarse bajo determinadas condiciones cuando llega al taller, con el fin de preservar al máximo su calidad, aseguran desde la empresa Amalie en su último newsletter informativo.

“Los lubricantes absorben agua (la humedad del aire) y, aunque sea en pequeñas cantidades, a la larga se acaban alterando sus propiedades y estropeando”. Por ello, la firma determina que es importante verificar que el aceite que está en perfectas condiciones. Una de las principales condiciones es que no esté demasiado tiempo en el establecimiento. “Acumular aceite que no se usa durante mucho tiempo no tiene sentido”, señala.

Además, es bueno tener en cuenta otras recomendaciones como almacenar los bidones y latas en el interior, nunca en el exterior, y en una zona bien ventilada. Asimismo, es importante mantener la zona bien limpia para que los productos, una vez abiertos, no se contaminen.

En definitiva, concluyen desde Amalie, “un almacenamiento adecuado y una buena gestión del aceite del motor aportan importantes ventajas al taller”.