Julio y agosto son los meses del año en los que más desplazamientos de largo recorrido se producen. La DGT prevé 90 millones de desplazamientos en sólo estos dos meses. Para estos viajes de vacaciones, el coche es el vehículo preferido por las familias con niños, por lo que la Alianza Española por la Seguridad Vial Infantil (AESVi) insiste en la importancia de que los niños viajen con la máxima seguridad.

Aunque el uso de los sistemas de retención infantil en España está generalizado entre los menores, todavía siguen falleciendo niños por no usar un SRI o por no utilizarlo correctamente. El año pasado, un total de 13 niños perdieron la vida cuando viajaban como pasajeros de un vehículo en vías interurbanas, según datos de la DGT.

Desde el foro de expertos de AESVi, formado por 34 instituciones de distintos sectores de la sociedad, se quiere incidir en la importancia de preparar el viaje con todo lo que van a necesitar los más pequeños de la familia para garantizar su seguridad.

Lo más importante es disponer de una silla infantil homologada para la edad, peso y altura del niño, un dispositivo obligatorio por ley siempre que el menor no sobrepase los 1,35 metros de altura, aunque la recomendación de los expertos es utilizarlo hasta que mide 1,50 metros. El Reglamento General de Conductores establece una multa de 200 euros y retirada de tres puntos del carnet de conducir al conductor cuando éste viaja en un vehículo sin su dispositivo de retención correspondiente (salvo en el caso de los taxis en que la multa es para el adulto responsable). El uso del SRI reduce en un 75% el riesgo de muerte y en un 95% el riesgo de lesiones.

Diez consejos de AESVI para viajar en verano con niños

  1. Llevar siempre al niño en su sistema de retención infantil, por corto que sea el trayecto, y comprobar que su instalación es la correcta, siguiendo las instrucciones del fabricante.
  2. Instalar la silla siguiendo las instrucciones del manual de uso del fabricante y el etiquetado de las sillas, y verificar su anclaje. Para los más mayores es aconsejable no quitar el respaldo a la silla hasta los 1,50 metros, ya que proporciona protección frente a impactos laterales. Además, en el caso de que se duerman, facilitará una mejor colocación de la cabeza y el niño viajará más cómodo. Y aunque la obligatoriedad de llevar al bebé en contra de la marcha es hasta 15 meses, es muy conveniente alargar esta posición tanto tiempo como sea posible, ya que favorecerá en gran medida la protección de su cuello, cabeza y espalda.
  3. Antes de colocar al niño en el coche en días de calor, comprobar la temperatura interior del habitáculo y, en especial, la de la silla (plásticos, tejidos,...) para evitar quemaduras. Proteger el vehículo del sol y, antes de subir, abrir las ventanillas y poner el aire acondicionado para refrescar el habitáculo.
  4. Antes de hacer viajes largos, y sobre todo si el niño se marea, consultar con el pediatra para que aconseje cómo actuar.
  5. Preparar el viaje con juegos y poner la música preferida del niño para que todos poduedan disfrutar del trayecto sin nervios innecesarios.
  6. Para hacer más cómodo el viaje es conveniente aprovechar las horas de menos calor del día.
  7. Nunca dejar objetos sueltos, equipaje o mascotas junto al pequeño. En caso de frenazo o impacto, pueden salir despedidas contra el niño y provocar lesiones.
  8. En destino, no bajar la guardia. En verano, el mayor riesgo de accidente se produce en los desplazamientos cortos y por carreteras secundarias. Mucha precaución.
  9. Durante un gran desplazamiento, los niños sufren más que los adultos (la posición en la silla, el calor en los asientos traseros, la falta de costumbre,...), por lo que es conveniente parar frecuentemente, sacar al niño de su silla y mantenerlo bien hidratado.
  10. La seguridad del niño, y de todos los ocupantes, depende del conductor. Respetar las normas, conducir de forma tranquila y relajada, dejando un espacio de frenado, y ajustando la velocidad a las circunstancias del tráfico. No asumir riesgos.