La manipulación y elección del aceite de dirección es determinante para un buen funcionamiento de la servodirección. El blog de Lizarte nos desvela cuáles son los tres puntos fundamentales en el montaje de una dirección, "para que todo vaya sobre ruedas".

 

En un primer momento debemos vaciar el circuito, realizándolo a motor parado y con la batería desconectada. Abrimos entonces el tapón de llenado y colocamos un recipiente debajo de la bomba, para recoger el aceite.

Una vez situado el recipiente, desconectamos el tubo de presión que va de la bomba al distribuidor de la dirección y subimos el coche al elevador. Hacemos maniobras lentamente de un extremo a otro de la dirección, en ambos sentidos. Si el aceite presenta partículas metálicas u otros elementos extraños, se inspeccionará la bomba, pues puede estar dañada.

Seguidamente llevamos a cabo una limpieza y purgado del circuito. Para éste último, dejamos el motor en marcha al ralentí durante dos-tres minutos, sin accionar el volante, e iremos añadiéndolo poco a poco conforme baje el nivel.

Purgamos el circuito maniobrando la dirección varias veces en cada sentido, más veces cuanto mayor sea la distancia de los tubos de presión y retorno del circuito hidráulico. Agregamos aceite a medida que baja el nivel.

El control del nivel del aceite debe realizarse con el motor parado, ruedas en línea recta y en frío, y debe estar entre las marcas de máximo y mínimo.