La función de las válvulas EGR (Exhaust Gas Recirculation) no es otra que la de reenviar al colector de admisión parte de los gases que provienen de la combustión para que sean reaprovechados, disminuyendo así la emisión de gases contaminantes. En su último post, el Blog Ruta 401 de Loctite se centra en los productos con aditivos para limpiar dicha válvula y en si son una buena opción.

Cuando una válvula no funciona de forma correcta, la solución más profesional siempre es sustituirla por una nueva con las mismas características. Sin embargo, en algunos casos aislados en los que la válvula no esté muy deteriorada, se puede limpiar la válvula EGR en cuestión.

Limpiar con aditivos diésel es una solución que no está aconsejada por los fabricantes del vehículo, sobre todo en el caso de las válvulas EGR electrónicas. En caso de las válvulas mecánicas, sí se pueden limpiar con aditivos, pero no es más que un remedio temporal, una solución de emergencia para algunos casos puntuales.

Para realizar este proceso es necesario desmontar la válvula (lo cual debe llevar a cabo un profesional cualificado) y, una vez quitada, se puede proceder a su limpieza, empleando para ello un producto con aditivos para limpieza de válvulas EGR. En realidad, este tipo de productos no sirven realmente para la limpieza de la válvula EGR, pero tienen propiedades que pueden contribuir a su mantenimiento. Se suelen denominar limpiadores de carburadores y algunos de ellos afirman tener aditivos que sirven para limpiar el colector de admisión.

Uno de los principales problemas de este método es que no resulta efectivo para limpiar la suciedad y las obstrucciones, por lo que Loctite recomienda usar los aditivos sólo para mantenimiento, y exclusivamente en válvulas EGR mecánicas, ya que en las eléctricas podría dar lugar a fallos en la centralita. No todas las averías en la válvula EGR son a causa de la suciedad, también pueden sufrir problemas mecánicos en su mecanismo de apertura y cierre o problemas electrónicos.