¿Cuáles son las sustituciones de componentes más frecuentes en un taller mecánico? SPG Talleres, la red promovida por Grupo Serca, nos descubre el top 10 y para qué sirve cada tarea de mantenimiento.

1. El filtro del aceite. Es el componente que más se cambia en un taller. Se recomienda cambiarlo cada 10.000 kilómetros, aunque es aconsejable revisarlo antes.

2. Aceite. Se recomienda hacer el cambio cada 15.000/30.000 km pero es una generalidad, así que siempre recuerda seguir las indicaciones del fabricante que pueden variar dependiendo de la marca, el modelo o el tipo de combustible.

3. Filtro antipolen. Muy habitual por su desgaste al encargarse no sólo de evitar la entrada de polen, sino también de polvo y otros sólidos que se producen en la combustión. Por ello es importante para evitar alergias al usar el vehículo y para mantener siempre el motor en perfecto estado. Es conveniente tener anotado cuándo ha sido la última vez que lo hemos revisado o que el mecánico lleve el control, ya que si este filtro se satura de partículas, puede provocar el fallo del motor.

4. Filtro de aire. Se trata de las piezas más susceptibles de ser sustituidas debido a la acumulación y depósito de sustancias que pueden acabar por obturarlos.

5. Líquido lavaparabrisas. Hay que rellenarlo con frecuencia. Tampoco hay que olvidar observar si los parabrisas presentan grietas y roturas para sustituirlos, ya que en caso contrario el efecto no será el deseado.

6. El filtro de combustible. Este componente evita que las impurezas del combustible lleguen al motor y busca garantizar el buen funcionamiento del sistema de inyección y el circuito de alimentación. Hay que revisarlo frecuentemente y verificar que no se encuentra obstruido, ya que en caso contrario el motor no respondería adecuadamente.

7. Pastillas de freno. Ante algún ruido extraño o una frenada no adecuada, hay que visitar el taller y que verifiquen que están en correcto estado, sin prorrogas:.

8. El anticongelante. Es el fluido encargado de regular la temperatura del motor, ya sea evitando que se congele en condiciones gélidas o que se sobrecaliente con las altas temperaturas que, haga calor o no, siempre se producen en el interior del coche.

9. Relleno de niveles. En muchas ocasiones, sobre todo cuando es el propio usuario quien realiza el mantenimiento de su vehículo, suele aplicar componentes como el aceite, anticongelante o lavaparabrisas “a ojo”. Si no sabe cómo debe estar cada nivel, lo mejor es que lo haga un experto.

10. Líquido de frenos. Se debe cambiar cada 30.000/40.000 km o cada dos años. Al echarlo, fluye por el sistema hidráulico para refrigerar el vehículo y asegurar el funcionamiento de los frenos. Resulta tan importante su correcto recambio como el filtro del aceite o cualquiera de los ocho otros componentes que forman este ranking y otras tantas piezas que, como es el caso de los amortiguadores o neumáticos, no han figurado en él pero, según SPG, son igual de indispensables.