Un artículo del Blog Ruta 401 de Loctite se centra en el alternador para conocer todos los tipos existentes y desgranar sus partes y piezas principales. El alternador se encarga de la gestión de todo el sistema eléctrico del vehículo, en especial de la batería. Su misión consiste en transformar la energía mecánica del vehículo en energía eléctrica, y enviarla a la batería para su almacenamiento y posterior uso según las necesidades del vehículo.

Se pueden encontrar diferentes tipos de alternadores en el mercado, dependiendo de sus características y del vehículo donde se vaya a utilizar. En cualquier caso, existen cuatro variedades principales:

  • Alternadores compactos de primera (KC, GC, NC) y segunda generación (B). Son alternadores de 12 polos, diseñados especialmente para turismo actuales con importante demanda de energía. Los de segunda generación corresponden a un modelo evolucionado de estos alternadores, con más potencia y un tamaño y peso reducidos.
  • Alternadores de polos individuales e intercalados con anillos colectores. Varían entre 12 y 16 polos según la energía requerida. Los más potentes se suelen destinar a autobuses o vehículos industriales.
  • Alternadores monobloc. Son similares a los compactos, de hecho están siendo sustituidos paulatinamente por estos últimos. Una de las razones es que los compactos permiten una mayor velocidad de giro (18.000 rpm frente a 20.000 rpm).
  • Alternadores con refrigeración líquida. Se enfrían a través del líquido refrigerante del motor. Su principal ventaja es la considerable entrega de potencia con una importante reducción del ruido.

Por su parte, los elementos o partes que componen un alternador son las siguientes:

  • Regulador. Es el elemento encargado de mantener el voltaje de salida estable.
  • Inductor o rotor. Es la parte que gira dentro del alternador. Está compuesto por un electroimán al que llega la corriente procedente del regulador, y que es enviada a través de los anillos. En el electroimán se genera un campo magnético que deja paso a la corriente eléctrica después del accionamiento de las bobinas.
  • Estator. La parte inmóvil del alternador.
  • Polea. Se define así a la pieza del alternador que recibe toda la fuerza mecánica del motor a través de otras poleas o accesorios, por ejemplo por la bomba de agua mediante correas.
  • Puente rectificador o puente de diodos. Su función es convertir la corriente alterna en corriente continua.
  • Carcasa. Es el elemento que recubre y protege el alternador, y donde se alojan sus componentes. Suele estar fabricada en aluminio.
  • Ventilador. Se encarga de la refrigeración del alternador. Puede ser de un flujo (se coloca un ventilador en uno de los extremos de la carcasa y éste se encarga de la refrigeración de todo el circuito) o de doble flujo (la refrigeración se realiza mediante dos ventiladores, uno a cada extremo).
  • Anillos rozantes. Producen la energía eléctrica necesaria al entrar en contacto con las escobillas.
  • Escobillas. Son unos bloques, generalmente de grafito, que permiten producir energía eléctrica al entrar en fricción con los anillos rozantes.

En la actualidad no se suelen reparar los alternadores, ya que resulta más rápido y eficaz sustituirlos directamente por uno de fábrica. Sin embargo, todavía hay casos en los que puede resultar más cómodo sustituir las escobillas, el regulador o el puente de diodos, antes que instalar un nuevo alternador.