La Comisión Europea celebra esta semana una nueva edición de la Green Week, que invita a los ciudadanos a replantearse su relación con la naturaleza para cambiar las actividades que conducen a la pérdida de biodiversidad y a la extensión de la crisis ecológica. Esta celebración llega en un momento de rápido crecimiento del comercio electrónico. Según datos del VII Estudio Anual de eCommerce en España 2020, el 72% de los internautas españoles -22 millones de personas- de entre 16 a 70 años utiliza Internet como canal de compra.

Entre los motivos para elegir la compra online frente a la tienda física, el 34% de los encuestados destaca la comodidad, un 5% más respecto a los resultados de 2019. Otras razones son el cierre de tiendas físicas por el coronavirus (10%), la cercanía de la tienda (7%), el precio (9%) y la rapidez (7%).

Pero desde Continental advierten de que el aumento del comercio online repercute en un aumento del consumo de combustible y de las emisiones de CO2. En Europa y Estados Unidos, los proveedores de servicios de transporte recorren cada año alrededor de 60.000 millones de kilómetros en entregas y cerca de 17.000 millones de kilómetros con devoluciones -73 viajes entre la Tierra y Marte-. Así, uno de cada cuatro camiones de reparto de mercancía se utiliza para devolver artículos, emitiendo alrededor de 1.500 millones de kilogramos de CO2 en el proceso.

En este contexto, la UE impone obligaciones a los fabricantes de camiones para reducir el CO2: en 2025, todos los fabricantes de camiones deben reducir las emisiones de CO2 de sus vehículos comerciales pesados en un 15% en comparación con el promedio de 2019. Para 2030, la reducción deberá alcanzar el 30%.

Los neumáticos desempeñan un papel determinante en la consecución de estos objetivos. Según Continental, la clave se encuentra en la resistencia a la rodadura, que tiene un gran impacto en el consumo de combustible, y, por tanto, en las emisiones de CO2 de un vehículo. Pero no solo los operadores de flotas pueden contribuir a reducir estas emisiones y, por tanto, a proteger el medio ambiente y luchar contra el cambio climático: cualquiera que compre un producto en Internet también puede hacerlo. Para Continental, “lo que se necesita es que los consumidores actúen con más precisión al comprar en línea y evitar tener que devolver gran parte de lo que llega a su puerta”.