La Asociación Nacional de Distribuidores e Importadores de Neumáticos cree que es importante seguir unas pautas básicas para almacenar de forma correcta los neumáticos, como mantener la zona de almacenamiento a temperatura ambiente; es decir, en un lugar fresco y seco o, lo que es lo mismo, que la temperatura se mantenga entre los 15º C y 25º C y especialmente al resguardo de la luz directa del sol, ya que el ozono tiene un efecto corrosivo sobre el caucho.

En general, el almacén o las zonas de almacenamiento deben estar limpias y correctamente ventiladas, y los neumáticos deben estar siempre lejos de cualquier fuente de calor, de cualquier sustancia química, productos de limpieza o aceites, así como de maderas o metales puntiagudos, que pudieran deteriorar la goma.

Es necesario también, según Adine, que los neumáticos sean almacenados en condiciones adecuadas, libres de tensión, compresión u otras situaciones que puedan ocasionar deformaciones permanentes. Una forma efectiva de realizarlo es mediante el almacenamiento vertical de los neumáticos, uno junto al otro en los estantes.

Otra alternativa es apilarlos en posición horizontal (uno encima del otro) en pilas de poca altura, siempre y cuando, estén libres de cualquier tensión. Sin embargo, esto último puede provocar que sea más difícil llegar a los neumáticos de la parte inferior, aumentando la cantidad de veces que el neumático tenga que ser manipulado mientras está almacenado, lo que haría necesario implementar un sistema de rotación de existencias.

Estas pautas de almacenamiento de neumáticos no sólo se aplican a los neumáticos nuevos, sino también a los neumáticos almacenados de manera estacional en el caso de utilizar un juego de neumáticos de repuesto, como los neumáticos de invierno.

Si el neumático y la llanta van a ser almacenados de forma conjunta (montados), lo mejor es colocarlos inflados con la presión recomendada por el fabricante y apilados uno encima del otro, o bien colgados, siempre y cuando el gancho del que cuelguen no cause ningún daño a la llanta y al neumático. Si por el contrario van a ser almacenados sin llanta, la mejor forma sería hacerlo en posición vertical, dejando cada neumático apoyado sobre su banda de rodadura y girándolos cada cuatro semanas para que no se deformen.

Por último, Adine recuerda que, a la hora de manipular neumáticos, hay que utilizar los instrumentos y equipos adecuados que no dañen los neumáticos, siendo recomendable utilizar guantes y ropa adecuada.