El 61% de los accidentes de tráfico relacionados con el estado del vehículo en 2014 tuvo relación directa con un mal estado de los neumáticos, indica la Dirección General de Tráfico (DGT). Es un datos preocupante que revela la problemática alrededor de un mantenimiento deficiente del parque de vehículos español.

Resaltemos que un coche al que no se le realiza el mantenimiento adecuado tiene hasta tres veces más probabilidades de sufrir un accidente.

 

En ese sentido, la Comisión de Fabricantes de Neumáticos del Consorcio del Caucho, que integra a los principales fabricantes de neumáticos (Bridgestone, Continental, Goodyear, Dunlop, Michelin y Pirelli), recuerda que uno de los puntos calientes en esas deficiencias de mantenimiento es, sin duda, el mantenimiento de los neumáticos y el crecimiento del número de consumidores que eligen neumáticos de segunda mano para su vehículo, dando mayor importancia al coste del neumático que a su propia seguridad y eventualmente a la de aquellos usuarios con los que comparta espacio en la carretera.

Se trata de una tendencia que tiene su origen en la grave y larga crisis económica que sufre el país: se habla de cerca de dos millones de neumáticos de segunda mano circulando por las carreteras españolas sin ningún control administrativo, lo que podría suponer el 7% respecto al total.

Indicar que el neumático es una estructura compleja, sensible a cuestiones como los cambios de temperatura y las condiciones en las que ha sido almacenado, y que pierde adherencia como consecuencia del envejecimiento de sus componentes.

La Comisión de Fabricantes de Neumáticos recuerda a los consumidores las tres principales razones por las que no deben confiar su seguridad a unos neumáticos de segunda mano.

En primer lugar, se desconoce su procedencia (un desguace, vehículo siniestrado etc.) y es imposible verificar las condiciones reales en las que se encuentra el neumático. En segundo lugar, su vida útil o duración es menor, algo lógico teniendo en cuenta que el neumático ya ha sido usado... y por tanto ya existe desgaste.

Finalmente, en tercer lugar pueden presentar defectos ocultos, que no podemos advertir con una simple inspección ocular, sino que se encuentran en el interior de la estructura del neumático y que sólo podríamos apreciar mediante máquinas especiales. Ejemplos de defectos ocultos serían golpes, baja presión o sobrepresión, efectos de la temperatura...

Otro punto importante a tener muy en cuenta es que la forma en que se desgasta el neumático es diferente en cada vehículo. Por tanto si montamos neumáticos usados puede haber consecuencias sobre la estructura que incrementan el riesgo de sufrir un accidente.

De acuerdo con un estudio del Consorcio del Caucho, la Dirección General de Aduanas, la empresa de análisis y estudios de mercado GIPA España y SGS (líder mundial en el sector de inspección, verificación, pruebas y certificación por ventas totales), los neumáticos de segunda mano proceden principalmente de Alemania y Francia, seguidos de Italia y Países Bajos. En cuanto a España, actualmente es un país importador (51%), aunque fue exportador hasta 2008.

Es importante que los automovilistas sean conscientes de la importancia que tienen los neumáticos para la seguridad vial. Los neumáticos son el único punto de contacto con el asfalto y si no se encuentran en condiciones óptimas se producirá un mayor consumo de combustible (con lo que no se producirá en realidad ningún ahorro por circular con neumáticos usados) y la adherencia puede verse comprometida hasta el punto de producirse una peligrosa pérdida de control del vehículo.

La Comisión de Fabricante del Consorcio del Caucho insiste que sólo los neumáticos de primera mano están en condiciones de garantizar las funciones necesarias para la seguridad en carretera: adherencia y tracción, respuesta al volante, mantenimiento de la direccionalidad, y capacidad de frenar con seguridad tanto en asfalto seco como mojado.