Goodyear anunció en el Salón del Automóvil de Ginebra 2013 su colaboración con StreetScooter, un proyecto universitario que cuenta con varios socios y cuya misión es desarrollar un coche eléctrico de nueva generación para Europa y otros mercados.

El StreetScooter es una nueva forma de plantear el coche del mañana: está diseñado para operar en el centro de las ciudades del futuro y se trata de un coche pequeño aunque espacioso que funciona con electricidad, no emite ningún contaminante ambiental y no hace ruido. El proyecto disfruta del interés y patrocinio de Goodyear por estar completamente en línea con su visión de un futuro sostenible.

La idea no es el producto de una única empresa, sino el resultado de un importante consorcio formado por unas 20 compañías: suministradores de repuestos de coche, empresas de tecnología, desarrolladores de software, investigadores universitarios y otros.

Asimismo, supone una gran colaboración entre pymes que participan en su construcción y también en su creación. Cada socio aporta sus propias tecnologías avanzadas con el fin de crear un coche urbano.

El resultado es un vehículo modular al que se pueden añadir, quitar y reutilizar partes, según las preferencias del consumidor. El enfoque modular concede al coche una ventaja adicional, puesto que se puede fabricar rápidamente y a bajo coste.

El StreetScooter, nacido en Aachen (Alemania), llegará a varios mercados Europeos a finales de este año. "El objetivo no se limitaba a diseñar un vehículo eléctrico, sino que también consistía en producir un coche capaz de cubrir las necesidades de los consumidores con un coste inferior al de los coches eléctricos actuales", apunta Achim Kampker, director general de StreetScooter GmbH.