La planta de Bridgestone en Burgos logró el pasado 23 de junio la certificación ISO 50001 por la gestión de la energía. De este modo, la enseña reconoce el uso más eficiente de la energía a través del desarrollo de un sistema de gestión energética (EnMS) basado en la mejora continua.

 

De hecho, la fábrica burgalesa ha mejorado su eficiencia energética en más de un 20% en los últimos diez años, lo que significa que se producen el mismo número de neumáticos empleando un 20% menos de energía que en 2005. Es una contribución significativa para la consecución del objetivo global del Grupo Bridgestone de reducir las emisiones de CO2 en un 35% para 2020 en comparación con 2005.

Se trata, además, de la primera de las plantas de fabricación de Bridgestone en Europa en alcanzar la certificación ISO 50001. El Centro Técnico Europeo de Bridgestone, cerca de Roma, tiene también la certificación ISO 50001.

La enseña ISO 50001 está basada en un método de planificar, hacer, comprobar y actuar para las compañías que trabajan con una maquinaria con un significativo consumo de energía.

Requiere el desarrollo de una detallada política para un uso más eficiente de la energía, de objetivos y planes de acción para cumplir esta política, de medición de resultados, y de la continua mejora de la gestión de la energía.

Kepa Hernández, Director de la planta de Bridgestone señaló al respecto estar muy orgullosos de haber logrado esta enseña que demuestra el compromiso de Bridgestone con un futuro sostenible. "Nuestros objetivos de mejora de la energía se han traducido en acciones e inversiones, llegando a los actuales resultados, que se mejorarán continuamente", expuso a continuación.