Electricojunio2011La clave del automóvil eléctrico no está en la motorización, sino en las baterías, pues es el elemento donde se almacena la energía que posteriormente se empleará para accionar el motor. Y es la gran asignatura pendiente de los automóviles eléctricos.

Texto: Raymond Blancafort

 Los primeros automóviles fueron eléctricos porque tenían ventajas importantes: la energía eléctrica era ya común al principio del siglo XX, lo que no ocurría con la distribución de gasolina. Las exigencias de autonomía y prestaciones eran similares, y la tecnología de los motores eléctricos estaba mucho más avanzada que la de los motores térmicos. Se evitaban, al mismo tiempo, algunos engorros técnicos, como la transmisión. Todo esto olvidó el problema clave de las baterías: el largo tiempo de recarga y el peso-volumen de las mismas para conseguir una autonomía mínimamente razonable.

El cambio se produjo cuando las redes de distribución de gasolina tomaron cuerpo y las exigencias de prestaciones y autonomía crecieron. Por lo tanto, el futuro del automóvil eléctrico se juega precisamente en el campo de las baterías y todos los actores del sector trabajan en ello. Muchas marcas han investigado por su cuenta y establecido “joint ventures” con firmas especializadas: han surgido nuevas empresas de baterías que han desarrollado tecnologías avanzadas. Y para realizar un desarrollo más rápido y económico, se dan alianzas entre gigantes de este segmento. Una tan importante como Brillance, el máximo proveedor chino de baterías, ha creado su propia marca de automóviles, algunos de los cuales son eléctricos.

La clave del futuro es hacerlas más ligeras, más pequeñas, más capaces y, sobre todo, más económicas. Lo del dinero es un punto fundamental, hasta el extremo que diversas marcas no venderán las baterías a los clientes, sino que simplemente las alquilarán en leasing a un precio mensual razonable. Es una forma de evitar que el precio del coche eléctrico se dispare de forma brutal, aunque el coste financiero para la marca es reseñable.

Electricojunio2011.2-Bosch y Samsung, asociadas en SBLiMotive para la tecnología de baterías de litio, cree que actualmente el pack de baterías de un coche eléctrico viene a costar 500 € por kWh, y esperan reducirlo por debajo de los 350 € en 2.015. Nos referimos a cifras importantes. Por ejemplo, un pequeño Tata Indica o un Smart eléctrico precisa, al menos, de 20 kWh, lo que quiere decir que sus baterías de litio estarían rondando los 10.000 €.

Las baterías de automóvil no son piezas únicas, sino que se componen de packs de baterías convenientemente unidos, hasta obtener la capacidad de almacenamiento requerida. Esto facilita su manejo, pero también insertarse en la estructura del automóvil de la mejor forma posible. Para que, además, sean efectivas y eficaces, las baterías deben cumplir otras exigencias. Es el caso de las baterías de litio, que sólo trabajan de forma eficaz entre 20-25ºC, motivo por el cual deben disponer de su propio circuito de refrigeración o calefacción. Las Zebras lo hacen a 270ºC.

Del mismo modo, se precisa de un afinado control electrónico para controlar la carga, evitar saltos de temperatura o nivel de carga de unas celdillas a otras,… Hay que evitar sobrecargas por el sistema de recuperación de energía y, por encima de todo, debemos informar al conductor de la energía que está almacenada en cada momento y la autonomía prevista.

Así, los desafíos son múltiples y pese a que se ha avanzado, queda mucho por mejorar: estabilidad de los electrodos, resistencia a las cargas rápidas, duración mejorable, reducción de costes, seguridad y reciclaje.