Michelin ha puesto en marcha una iniciativa para demostrar que la seguridad que proporciona un neumático no tiene que ver con la profundidad de su dibujo o su nivel de desgaste, sino con las prestaciones y la tecnología que se hayan incorporado al mismo.

Según Michelin, si los neumáticos se cambian demasiado pronto, antes del límite legal, se reduce la vida útil del producto y los consumidores realizan compras innecesarias. Esto tiene un impacto negativo en el medio ambiente. Por lo tanto, la sustitución temprana de neumáticos tiene un enorme impacto ambiental y representa también para los consumidores un significativo e injustificado aumento en los costes.

Para demostrar estas aseveraciones, Michelin ha puesto en marcha un evento en sus pistas de pruebas de Ladoux, denominado 'La verdad sobre los neumáticos desgastados', consistente en diferentes pruebas con neumáticos desgastados y nuevos de diferentes calidades.

Cuando los consumidores reflexionan sobre la seguridad vial, por lo general piensan en el frenado de emergencia en condiciones de humedad y con razón, puesto que las distancias de frenado aumentan en superficies mojadas. Sin embargo, en Europa las carreteras están predominantemente secas. La buena noticia para los automovilistas es que mientras los neumáticos no presenten daños, en realidad la seguridad en seco mejora a medida que sus neumáticos se desgastan. Como se puede ver en los circuitos de carreras de todo el mundo, en condiciones secas, el 'slick' es el neumático elegido. Y, del mismo modo, para el conductor normal, los niveles de agarre en condiciones secas aumentan a medida que la profundidad de la banda de rodadura del neumático se reduce. Aunque la diferencia entre las distancias de frenada no es grande, los tests en las pistas de pruebas en Ladoux muestran una mejora definitiva, con una menor distancia de frenado en seco para los neumáticos desgastados.

Otra mejora sorprendente en las prestaciones de un neumático desgastado sobre uno nuevo es el consumo de carburante. A medida que la profundidad de la banda de rodadura del neumático se reduce, el ahorro de carburante del vehículo mejora y, con uno de cadacinco depósitos de carburante consumido simplemente para superar la resistencia a la rodadura de los neumáticos, es un beneficio muy apreciable. La resistencia a la rodadura de un neumático en el límite legal de desgaste del dibujo es del 80 % de ese neumático cuando está nuevo.

Las pruebas realizadas en Ladoux confirman también que un buen neumático en frenada en mojado es también bueno en curva en mojado. Las pruebas de Michelin en Ladoux han demostrado que, en carreteras mojadas, algunos neumáticos desgastados pueden tener un nivel de prestaciones como neumáticos nuevos y que, si bien la profundidad de la banda de rodadura restante es un factor importante para la frenada en mojado, las prestaciones del neumático, en todas las etapas de su vida útil, es más importante.

Las pruebas de Michelin en Ladoux han mostrado que un neumático premium, usado hasta el límite de desgaste legal del dibujo, puede proporcionar las mismas prestaciones que uno nuevo de calidad inferior.

Apoyándose en el descubrimiento de que la distancia de frenado en mojado y la adherencia lateral en mojado dependen de las prestaciones del neumático y no solo de la profundidad de la banda de rodadura, Michelin hace un llamamiento a los organismos de tests de la industria ya las organizaciones de consumidores para que comiencen a comparar y probar neumáticos desgastados hasta el límite legal. Será entonces, según Michelin, cuando los consumidores descubrirán la verdad sobre los neumáticos desgastados.