El Grupo Michelin, desde 1982, se compromete regularmente con el rally Dakar, una prueba que tiene un sentido especial para el fabricante francés. No en vano, Michelin y el Dakar comparten valores comunes, traducido en el acuerdo por tres años entre ambas entidades, en vigor desde el pasado ejercicio.

Desde su creación, este rally se ha forjado una posición de liderazgo, hasta convertirse en un referente absoluto. Actualmente, la prueba, que se disputa por sexto año en Sudamérica, está considerada con toda justicia como la principal cita de la especialidad.

Pilotos y equipos se miden en un recorrido con múltiples dificultades. Entre las exigencias de velocidad pura, carrera de orientación, navegación, regularidad, resistencia y capacidad de pilotaje en los terrenos más hostiles, el Dakar es un reto completo y complejo.

La élite de la especialidad se reúne en una edición, la trigésimo sexta, que se prevé sumamente emocionante, especialmente en la categoría de moto, con el retorno de Marc Coma, ausente por lesión el pasado año. El piloto catalán se reencontrará con David Casteu en KTM, mientras Cyril Despres - otro de los favoritos - defenderá en esta ocasión los colores de Yamaha.

En coches también se intuye una dura competición, de la mano de la impresionante armada de Mini del equipo X-Raid, formada por Stéphane Peterhansel, Nasser Al Attiyah, Nani Roma y Krzysztof Holowczyc, que tratarán de doblegar a Carlos Sainz (buggy SMG), Giniel De Villiers (pick-up Toyota), Carlos Sousa (Haval) y Robby Gordon (Hummer de nueva generación).
Michelin, sin duda, tiene la voluntad de apoyar a los más grandes. El reto es estar al nivel de los mejores proporcionando las últimas innovaciones para aspirar a la victoria.

Recordemos que el palmarés de Michelin en el rally Dakar es excepcional, con 30 triunfos tanto en moto como en camión, 16 en coche y 11 con la marca BFGoordrich. "Se trata de un éxito deportivo único fundamentado en un rendimiento impecable en las condiciones más extremas", señalan sus dirigentes.