El gobierno brasileño ha decidido reducir las cuotas de importación de neumáticos recauchutados procedentes de sus socios de Mercosur, atendiendo una de las recomendaciones que le hizo la Organización Mundial del Comercio (OMC) en un contencioso con la Unión Europea (UE).

La cuota anual de importación de neumáticos recauchutados procedentes de Uruguay, por ejemplo, caerá desde los 168.000 establecidos en julio del año pasado a 84.000, tras una resolución de la Cámara de Comercio Exterior (Camex).

En Paraguay, por su parte, descenderá de 164.000 a 82.000 unidades según la nueva resolución, que tiene vigor inicialmente hasta el próximo 30 de abril, aunque puede ser prorrogada automáticamente.

Brasil hasta ahora no ha determinado cuotas para la importación del producto desde Argentina, el otro socio del Mercosur, debido a que no hay registros de compras de neumáticos recauchutados en ese país.

La decisión busca atender una recomendación de la OMC en el contencioso entre Brasil y la UE por los neumáticos recauchutados y pide adecuar las importaciones de esos productos de países de Mercosur a una norma de 1994 del Acuerdo General de Tarifas y Comercio (GATT).

Dicha norma prevé el establecimiento de un régimen común para el comercio de neumáticos recauchutados en el interior de Mercosur, circunstancia que está siendo negociada por los socios del bloque (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay), pero con pocos avances.

Las cuotas iniciales fueron calculadas en septiembre de 2007 con base en los promedios de los valores importados por Brasil en los años anteriores desde Uruguay y Paraguay.

En junio de 2007 un panel de expertos de la OMC determinó que Brasil debía limitar sus importaciones de neumáticos recauchutados desde los países del Mercosur, tras examinar una demanda en la que la UE se quejaba de un veto brasileño a sus neumáticos.

Aunque la OMC aceptó en parte los argumentos brasileños para prohibir la importación de los neumáticos europeos, determinó que Brasil tampoco puede importarlos desde ningún otro país fuera de Mercosur.

Brasil vetó los neumáticos recauchutados procedentes de la UE con el argumento de que el material es un desecho que pone en riesgo el medio ambiente y que sirve como criadero a animales que amenazan la salud humana, como el mosquito que transmite el dengue.

La UE presentó una demanda contra esa prohibición, por considerar que la restricción era una barrera no arancelaria que tenía por objetivo garantizar el mercado para los neumáticos usados recauchutados en Brasil.

Las importaciones desde el Mercosur fueron permitidas como una excepción, aunque limitadas, debido a que una decisión de un tribunal arbitral de Mercosur ya las había garantizado y a que el volumen importado era poco significativo.