El Pirelli Scorpion Zero All Season fue concebido como neumático de altas prestaciones para SUV capaz de ofrecer las máximas prestaciones en cualquier estación, tanto sobre seco como sobre mojado, garantizando siempre elevados niveles de confort y seguridad, y siempre con un bajo nivel acústico.

El proceso de desarrollo de neumáticos para el nuevo Defender se puso en marcha con la definición de objetivos. Land Rover priorizó la consecución de una calificación “A” en resistencia a la rodadura, al tiempo que remarcaba el mantenimiento de las habilidades off-road del modelo. A continuación, los ingenieros de Pirelli se pusieron manos a la obra tomando como base la versión estándar del Scorpion Zero All Season en medidas de 19 y 20 pulgadas.

La creación de los neumáticos específicos del Defender ha seguido la filosofía del Equipamiento Perfecto ('Perfect Fit') de Pirelli, y ha requerido el uso de nuevos materiales para la carcasa y el compuesto de la banda de rodadura. La validación del rendimiento en resistencia a la rodadura y las capacidades off-road por parte de Land Rover se ha desarrollado, entre otras pruebas, en una colina, a la que se sometía al Scorpion Zero All Season a constantes pasadas de dos tipos: por un lado, una circulación a velocidad constante y, por otro, en deslizamiento lateral.

Las exigencias a nivel prestacional y de eficiencia han obligado a realizar importantes modificaciones en la carcasa, entre las que destaca un nuevo diseño del hombro y la definición de una estructura de bloques con doble dibujo, detalles que incrementan el agarre sobre barro, hierba y nieve. Estos detalles resultan esenciales en las prestaciones y la estabilidad del nuevo Defender incluso a alta velocidad sobre las superficies off-road más habituales.

La fase de desarrollo de los Scorpion Zero All Season para el nuevo Defender se inició con los habituales ensayos de laboratorio en un doble emplazamiento: la fábrica de Pirelli en Carlisle, en el Reino Unido, y el centro de desarrollo de la marca en Milán. Acto seguido comenzó el programa outdoor en el centro Land Rover Experience de Eastnor Castle (Malvern Hills, Reino Unido), que cuenta con 106 km de caminos con superficies de toda índole para empezar a buscar los límites del producto.

Los tests sobre nieve y hielo se llevaron a cabo en las instalaciones de Land Rover en Revi Arjeplog, al norte de Suecia, y los dedicados al handling y el confort tuvieron como escenario la pista de la firma británica en Gaydon (Warwickshire, Inglaterra). La alta velocidad y el agarre sobre mojado se validaron entre el circuito de Nürburgring (Alemania), el de Idiada (Tarragona) y la propia pista de Pirelli en Vizzola, cerca de Milán (Italia). Este último es uno de los campos de pruebas preferido de Land Rover para evaluar el handling sobre agua.