La cadena de mantenimiento del automóvil y la motocicleta destaca varias acciones para preparar nuestros vehículos para el invierno, y así evitar averías y accidentes durante estos días de gran tráfico en las vías españolas. Los cinco puntos esenciales son:

1.- El estado de los neumáticos, prioritario. Los neumáticos  son el único punto de agarre entre el vehículo y el asfalto, por lo que su correcto estado es fundamental para no correr riesgos al volante en situaciones de lluvia o cuando hay placas de hielo. En invierno es más necesario que nunca revisar su desgaste: el dibujo debe tener un relieve mayor a 1,6mm. Según apuntan desde Midas, vigilar la presión de los neumáticos regularmente es otra tarea esencial para mejorar el agarre y evitar problemas de control del vehículo como sucede con el aquaplaning, un fenómeno peligroso pero  frecuente e imprevisible.

2.- ¿Neumático de invierno o cadenas?. Los neumáticos de invierno están indicados para conducir con temperaturas por debajo de los 7 grados, por lo que resultan muy útiles en las zonas más frías de España. En aquellos lugares en los que las bajadas de temperatura son menores o para los conductores que circulan en condiciones de frío y nieve de forma ocasional, es recomendable utilizar neumáticos All Season, aptos para circular durante todos los meses del año.

Equipar tu coche con estos neumáticos en un taller especializado puede ser la opción más sencilla, pero ante este tipo de situaciones también se puede optar por el uso de cadenas. Entonces, hay que tener en cuenta que existen diferentes tamaños y que no todas valen para todos los modelos de ruedas.

3.- La batería sufre con el frío. Las bajas temperaturas, y especialmente las heladas, pueden influir directamente en el rendimiento de la batería del coche. El frío puede afectar a la vida de la batería y provocar problemas al arrancar el vehículo. No dejar el coche durante largos periodos en la calle y comprobar el estado de la batería con regularidad en un taller cualificado, son los dos consejos fundamentales que señalan desde Midas para evitar sustos innecesarios como quedarnos tirados con el coche estropeado bajo temperaturas gélidas. Los profesionales recomiendan conducir el coche una vez a la semana durante unos diez minutos para recargar la batería y evitar problemas de arranque. En condiciones de bajas temperaturas es fundamental, asimismo, prestar atención a los líquidos como el aceite o el refrigerante, que pueden verse dañados.

4.- Frenos, a revisión de forma periódica. La conducción con climatología adversa puede llevar aparejada la necesidad de una mayor distancia de frenado, se estima que hasta 10 veces más en caso de nieve. Por ello, este sistema debe estar en perfectas condiciones durante la época de invierno. Hacer revisiones periódicas de los frenos –discos, pastillas y líquido-, no solo cuando vamos a realizar un viaje largo, nos asegurará tranquilidad durante toda nuestra conducción.

5.- Consejos para motoristas. Las condiciones climatológicas invernales afectan de una forma particular a la adherencia, la frenada y la visibilidad de los motoristas. Desde Midas, que recientemente han lanzado la Guía de Seguridad Vial de los Motoristas en colaboración con la DGT y Fundación PONS, nos recuerdan que es fundamental reducir la velocidad, aumentar la distancia de seguridad y descansar con mayor frecuencia.

En situaciones de lluvia, es esencial prestar atención a los neumáticos de la moto y mantenerlos en buen estado (dibujo y presión adecuada). Además, se debe evitar circular sobre las marcas del pavimento y se aconseja frenar repartiendo la fuerza entre las dos ruedas. Si los elementos frenantes se mojan pierden eficacia, pero es posible secarlos frenando suavemente a intervalos.