La producción de vehículos en Argentina en julio fue de 71.895 unidades, lo que representa un 9,1% más que el mismo periodo de 2012. Señalar que en los siete primeros meses del año la cifra asciende a 466.445, con un incremento del 17,3% interanual.

Este nivel de fabricación superó al pico de 2011, cuando se computaron 462.926 unidades entre enero y julio. Sin duda, la subida del segmento automoción se debe al alza de las exportaciones a Brasil, además de la expansión de demanda en el mercado nacional.

Durante el pasado mes, las terminales argentinas exportaron un total de 39.289 vehículos, un 37,9% más que en julio del curso anterior. En estos primeros siete meses, el dato ascendió a 262.800 unidades, aumentando un 30,1% interanual.

El 86,5% de esas exportaciones fueron a Brasil, que hasta el momento compró alrededor de 67.900 vehículos más que en 2012. En cambio, destinos como Europa registraron un retroceso de los embarques, lo que da cuenta de tensiones económicas en la Zona Euro.

El otro elemento importante para entender el crecimiento del sector reside en la demanda del mercado interno. La venta de vehículos a concesionarios fue de 81.425 unidades en julio, representando una subida del 22,2%. En el acumulado del año la cifra avanzó hasta 544.096 unidades (un 17,1% más)

Este auge en la demanda local se debe al horizonte que ofrece la política de ingresos. Además de proteger el empleo, el Estado inyecta consumo a la economía a través de diversos mecanismos redistributivos a favor de sectores masivos. Asimismo, la constante actualización anual de salarios mediante mecanismo de paritarias también otorga una base sólida a la demanda interna.