La venta de vehículos nuevos en Argentina quedó paralizada el pasado viernes debido a que los fabricantes y concesionario desconocen a qué precio vender las unidades, con un alto componente de partes importadas, tras la brusca devaluación del peso.

La moneda local registró el jueves 23 de enero su peor caída de los últimos doce años al perder un 11%. El viernes cedía otro 2,08%, dejando el valor de 8,17 pesos por dólar, con una fuerte demanda del billete americano, que excede enormemente la oferta.

Uno de los fabricantes, que prefiere mantener su anonimato, considera que la incertidumbre cambiante dificulta la determinación del precio de los productos, lo que está frenando la venta a los concesionarios.

"Está suspendida la facturación al no saber exactamente el precio. Los vehículos tienen mucho contenido importado, lo que hace que no se pueda calcular el precio global del coche al no conocer el valor del dólar", apunta.

Los dólares escasean en Argentina ante la debilidad de sus exportaciones, un bajo nivel de inversión extranjera y la falta de acceso al mercado internacional de crédito desde la cesación de pagos de su deuda en 2001-2002.

Recordemos, en este sentido, que la producción industrial argentina bajó un 0,2% en 2013, después de un cuarto trimestre en el que la actividad cayera un 3,5% por desplome de la automoción, indicó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).

Esta desaceleración del sector industrial se acentuó en diciembre, con una contracción de 5,6 %, también debido a una disminución del 28,4 % en la fabricación de vehículos.