Las ventas de vehículos en Brasil fueron de 1,31 millones de unidades de enero a junio, con una caída del 20,7% respecto al mismo periodo del año anterior, lo que supuso el peor primer semestre desde 2007, informó la Federación Nacional de Distribuidores de Vehículos Automotores (Fenabrave).

 

En este sentido, el pasado junio la comercialización de automóviles, utilitarios, camiones y autobuses en Brasil, excluidas motocicletas y maquinaria agrícola, llegó a las 212.535 unidades, un 19,4% menos que el sexto mes de 2014.

El desplome de las ventas obligó a la Fenabrave a rebajar sus proyecciones para este año y actualmente espera que sean comercializados 2,62 millones de unidades, lo que representa una caída del 23,9%.

Protegido durante años con incentivos del Gobierno, el sector del automóvil se ha visto ahora afectado por la suspensión de los descuentos fiscales que el Estado le concedía, así como por el empeoramiento de la economía, lastrada por una inflación al alza, un aumento de las tasas de intereses y una restricción del crédito.

Con el fin de reducir el excedente de inventario, los fabricantes de vehículos se han visto obligados a rebajar su producción y han comenzado a otorgar vacaciones colectivas a sus trabajadores.