La Dirección Nacional de Seguridad Vial de Estados Unidos (NHTSA) informó que investiga problemas de frenos en 62.000 vehículos Mazda CX-9, fabricados en 2010 y 2011.

La agencia indicó que recibió siete quejas de pérdida inesperada en los frenos asistidos que se notan por un atascamiento del pedal, que requiere un esfuerzo adicional para detener el vehículo.

En 2011, la NHTSA ya investigó una fuga en el cilindro maestro de los modelos de 2008 del Mazda CX-9, desvelando que el fabricante japonés identificó un problema en el proceso de fabricación de esa pieza.

Las fugas en general fueron detectadas por el testigo que se ilumina indicando un mal funcionamiento del freno. El gobierno identificó únicamente nueve informes de algún efecto sobre la sensación en el pedal del freno o la eficacia del freno mismo.

Varios de los denunciantes expresaron que podían escuchar un ruido siseante y uno de ellos comentó que se parecía al escape de aire de un neumático.

"Muchos propietarios expusieron que el coste de reparación fue de 700 dólares o más", añadió la NHTSA. "No hubo informes de lesiones o accidentes pero algunos propietarios dijeron que se mantenían fuera de las autopistas porque temían que el vehículo no se detuviese".