Una firma estadounidense especializada en demandas colectivas ha presentado ante el Tribunal del Distrito Oriental de Michigan (Detroit, Estados Unidos), una querella contra General Motors (GM) por instalar, supuestamente, en sus camionetas diésel software para ocultar sus emisiones. Según informa el diario Expansión, la firma Hagens Berman ha indicado que GM utilizó un sistema similar al que durante años empleó Volkswagen en Estados Unidos, para ocultar ante las autoridades y consumidores las emisiones reales de dióxido de nitrógeno de sus motores diésel.

Según los abogados, GM trucó los motores de unas 705.000 camionetas equipadas con motores diésel Duramax con la ayuda de la firma alemana Bosch, que diseñó y produjo la unidad de control electrónico. GM ha negado rotundamente las acusaciones de la firma de abogados que también presentó una demanda colectiva contra Volkswagen en nombre de los conductores afectados por el trucaje de los motores diésel del fabricante alemán.

Estas acusaciones son infundadas y nos defenderemos con contundencia. (Los modelos) Chevrolet Silverado y GMC Sierra Duramax diésel cumplen con todas las regulaciones de emisiones” de la Agencia de Protección Ambiental (EPA) y las autoridades medioambientales de California, ha expuesto el fabricante en un comunicado.

Por su parte, Hagens Berman recoge en su demanda colectiva que GM trucó las camionetas “para aumentar la potencia y eficiencia” de los vehículos, ocultando que, en “condiciones reales”, emiten de dos a cinco veces más dióxidos de nitrógeno que lo permitido por la ley. Los abogados alegan que GM colocó un catalizador denominado “Selective Catalytic Reduction” o SCR delante del filtro de partículas diésel (DPF), una posición que la firma dice que es inversa a lo habitual.